El puente de diciembre invita a realizar una escapada especial por la Comunidad con más espacio al aire libre de España

Las hojas del calendario van cayendo y este puente de diciembre invita a plantearse emprender una escapada o planificar un plan especial. Si necesitas una dosis de inspiración, sigue leyendo porque te proponemos 18 propuestas ideales para vivir y disfrutar de Castilla y León; dos por cada provincia.

Puedes abrir una muralla, auparte a un mirador, ‘escalar’ unas torres, sentirte un vacceo o un romano y visitar una de sus mansiones. O si lo prefieres amasa dinero, saca petróleo, caza fantasmas, baila con lobos, supera el vértigo, salta de aceña en aceña. Y si te parece poco incluso puedes ‘viajar’ a Noruega o a Río de Janeiro, seguir las huellas de dinosaurios, de reinas o de poetas… o soñar con las estrellas.

En VYMM (Viajar y Mucho Más) hemos seleccionado rutas urbanas, rurales, campestres, históricas, culturales… para que exprimas el tiempo al máximo. ¿Se te ocurre algún plan mejor?

1. Abre la muralla de Ávila

Ávila, España, una de las ciudades amuralladas más bellas del mundo
Muralla medieval de Ávila.

Hablar de Ávila es hablar de su muralla medieval. Son dos palabras indisolubles. La estampa de esta defensa, una de las mejor conservadas de toda España, seguro que te viene a la retina, pero en #VYMM te proponemos que no solo la contemples, sino que la vivas. Tienes tres opciones para disfrutar de los 87 torreones y sus nueve puertas.

O recorrerla en su totalidad por el exterior, dando un paseo de aproximadamente 3 kilómetros que dejará al descubierto lugares pintorescos no siempre conocidos, o por el interior, aunque en este caso te toparás con casas adosadas que cubren algunos tramos de la muralla y la perspectiva de continuidad se desvanece.

La opción que te recomendamos es encaramarte a su adarve o camino de guarda para pisar terreno y andar por los 1.700 metros que están abiertos al público. Se puede acceder por la Casa de las Carnicerías, la Puerta del Alcázar y la Puerta del Puente (cuenta con acceso adaptado para sillas de ruedas). Y, a partir de ahí, déjate sorprender por este bien incluido en la lista de Patrimonio de la Humanidad, de la Unesco, junto a la ciudad vieja de Ávila y sus iglesias extramuros.

La muralla abre en horario de 10 a 20 horas, todos los días salvo los lunes. La entrada general individual cuesta 5 euros y la reducida 3,5 euros. Hay disponibilidad de audioguías en siete idiomas y una versión adaptada para niños.

2. Piérdete en las estrellas en Ávila

El astroturismo en la provincia de Ávila suma adeptos cada año.

Si te gusta ‘perderte’ en las estrellas, el cielo de la Sierra de Gredos Norte, en Ávila, presenta unas condiciones excepcionales para la observación astronómica. Miradores fantásticos para soñar con los ojos abiertos se encuentran, entre otras localidades, en San Martín del Pimpollar, Navarredonda de Gredos, Hoyos del Espino, Navalperal de Tormes, Santiago de Tormes, Zapardiel de la Ribera, Navatejares, Puerto Castilla, Umbrías y Nava del Barco.

Tienen la altitud ideal y una contaminación lumínica mínima, lo que convierten a esta zona en un reclamo para que cualquier turista viva una experiencia única.

3. Aúpate a los miradores en Burgos

La Catedral de Burgos, que este año cumple 800 años, es una de las ocho joyas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO
Catedral de Burgos.

La catedral gótica es el eje sobre el que pivota la ciudad de Burgos. No hay visita que se precie a la ciudad que no pase por esta gran seo, y más ahora que está de cumpleaños. Nada menos que 800 velas ha soplado este año. Pasar de largo por este Patrimonio de la Humanidad sería imperdonable. Y por si esto ya fuera poco atractivo, la catedral es una de las cinco sedes de la 25 edición de la exposición de Las Edades del Hombre, LUX.

Pero ¿con la visita de su interior se acaba todo? Rotundamente no. Puedes admirar su inconfundible perfil desde todos sus ángulos. Y, para no perder detalle, una opción es cubrir el recorrido que separan los ocho miradores que se abren como una ventana sobre este hito patrimonial. En tres horas a pie habrás completado un recorrido de 360 grados, teniendo las agujas de la catedral como faro.

Museo de la Evolución Humana, en Burgos.

Estás a un paso de la Plaza Mayor, desde donde ver otra perspectiva de la seo, esta vez sobre los tejados. Para llegar al siguiente mirador, hay que adentrarse en las Llanas, el entramado de callejuelas de origen medieval, que te regalará la mejor perspectiva de la cabecera del templo catedralicio. Y de tenerla al alcance de tu mano, a disfrutar de la mejor panorámica posible, solo es cuestión de ascender al castillo de Burgos. Un apunte: hay un ascensor y dos escaleras mecánicas que facilitan el acceso desde la calle Fernán González. Una vez arriba, verás las dimensiones que alcanza esta gran catedral.

Comenzamos la ruta en el Museo de la Evolución Humana (en la imagen principal). Antes de entrar al centro que alberga los fósiles originales de los homínidos hallados en Atapuerca, echa la vista atrás y desde el atrio contemplarás la primera de las grandes panorámicas de la catedral. A la salida, dirígete por el puente de San Pablo hasta el Paseo del Espolón y alza la mirada. ¿Qué ves? La catedral entre árboles.

El sexto mirador se encuentra a los pies de la Iglesia de San Nicolás es posible admirar en todo su esplendor la fachada real. De ahí hacia el puente de Bessón y para culminar el giro nada mejor que hacerlo en el Arco de Santa María, la puerta de entrada más noble al casco antiguo burgalés.

4. Saca petróleo en Burgos

Museo del Petróleo, en la provincia de Burgos.

¿Petróleo en Burgos? Sí. El 6 de junio de 1964 brotó oro negro por primera vez en España, en concreto en la localidad burgalesa de Valdeajos, en el municipio de Sargentes de la Lora. El Campo de Ayoluengo fue hasta el 9 de febrero de 1967 la única explotación petrolífera en tierra de la Península Ibérica. Llegó la euforia. Olía a fiebre de oro.

Pero las ilusiones iniciales por encontrar un futuro próspero se toparon con la realidad: no había en Burgos ese mar de petróleo que se prometía. Su calidad no era la esperada. Se intentó hasta que en 2017 se daba por finalizada la actividad en este yacimiento arqueológico industrial.

En cualquier caso, esa historia hay que preservarla y, por ello, en 2015 se abrió el Museo del Petróleo, un centro interpretativo del Geoparque Mundial de Las Loras. La visita es una experiencia que permite contactar con la historia humana del Campo de Ayoluengo y los aspectos más científicos y técnicos. Fuera, los caballitos metálicos y los pozos recuerdan aquellos años en los que cabalgaban para extraer el petróleo del subsuelo.

Además, desde el Museo sale el Sendero del Petróleo, una ruta de senderismo de poco más de 10 kilómetros que permite recorrer este yacimiento de petróleo y ver de cerca las famosas bombas de varilla y otras infraestructuras del parque.

5. Siéntete un romano en León

Murallas de Astorga.

Nadie duda de que León es romano. Nació como asentamiento primero con la Legio VI y luego con la Legio VII y, sin embargo, no dispone de grandes yacimientos arqueológicos que visibilizar ese pasado, pero sí muchos vestigios de lo que fue. Para contar aquel pasaje de la historia, podéis visitar el Centro de Interpretación del León romano.

A través de tres plantas y varias salas conoceréis la vida del León romano, tendréis una visión general de Roma, de su ejército, con paneles e imágenes, y una representación del equipamiento del legionario. Aprenderéis cómo fue la conquista de Hispania, cómo eran sus campamentos y dónde está el principal emplazamiento en la provincia de León: Astorga.

Se encuentra en la Plaza Puerta Castillo y abre de lunes a domingo de 10.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 20.00 horas de forma gratuita.

Y si tienes ganas de meterte en la piel de un romano, puedes emularlo recorriendo la parte de las antiguas murallas romanas que aún quedan en pie y que encerraban el recinto de la antigua ciudad en un área en forma de cuadrilátero. Del segundo cercado, construido entre finales del siglo III y principios del siglo IV, conocido como la ‘muralla de los cubos’, se preserva una gran muestra. No os perdáis la hermosa Torre de los Ponce, que ha resistido con gallardía la acción del tiempo.

6. Surca los fiordos leoneses en Riaño

Vista desde el columpio más grande de España, en Riaño.
El columpio más grande de España, V Riaño.

No es Suiza, pero lo parece. No es Noruega, pero… un barco te espera en el puerto deportivo de Riaño para surcar los ‘fiordos’ leoneses. La travesía, de una hora de duración en un moderno catamarán de 14 metros de eslora y 60 plazas, te adentrará en un pantano que ‘sumergió’ en el recuerdo nueve pueblos enteros (Riaño, Burón, Pedrosa del Rey, La Puerta, Salio, Huelde, Anciles, Vegacerneja y Escaro) aquel 31 de diciembre de 1986, cuando las compuertas de la presa de La Remolina se cerraron y el agua del Esla lo inundó todo.

Infausto recuerdo que, sin embargo, los vecinos tratan de aprovechar, ya que el valle es uno de los más hermosos y turísticos de la provincia, con ese juego de agua y cadena montañosa que lo rodea. Pronto te toparás con ese pasado. Y es que, al navegar bajo el gran viaducto, estarás justo sobre los restos del viejo Riaño, hundido a más de 65 metros de profundidad.

En tierra, un paseo de piedra de un kilómetro aproximadamente, que bordea la parte sur de Riaño, explica en paneles y con fotografías la ubicación exacta de los pueblos que el pantano se llevó por delante.

Y, como colofón, da un regalo a ese niño interior que llevas dentro. Súbete al columpio gigante más alto de España, inaugurado con gran éxito el pasado mes de abril (en la imagen principal), y disfruta de toda la amplitud del embalse. También tienes la opción de columpiarte en el vecino Lario sobre las montañas leonesas.

7. Palencia versus Río de Janeiro

El Cristo del Otero de Palencia cumple 90 años
Cristo del Otero.

¿En qué se parece Palencia a Río de Janeiro? A priori, son como el agua y el aceite, pero algo une a ambas ciudades. Una escultura de enormes dimensiones (aproximadamente 20 metros la palentina y 30 metros la brasileña) evocan la imagen del Corazón de Jesús. Son ‘hermanas’ y ambas comparten cita en el calendario. Y es que nacieron el mismo año, con tan solo cuatro meses de diferencia. El Cristo del Otero de Palencia comenzó a construirse en 1930 y se inauguró el 12 de junio de 1931. El Cristo Redentor o el Cristo del Corcovado lo hacía el 12 de octubre de ese mismo año. Es decir, ambas estás de cumpleaños este año: 90 años.

Nos quedamos en Palencia para admirar la obra cumbre del escultor palentino Victorio Macho, con un estilo que recuerda al Art Déco y con resonancias cubistas y ecos del arte del antiguo Egipto por la postura hierática de la figura.

La gigantesca columna a modo de cuerpo, esa característica posición de las manos y su geométrica cabeza sorprende al visitante que la observa por primera vez. Es, como permiso de la Catedral, esa ‘bella desconocida’, el símbolo de la ciudad. Desde la explanada hay una magnífica vista de la horizontalidad del paisaje castellano.

8. Vive como un romano en La Olmeda. Palencia

Yacimiento arqueológico de La Olmeda.

A 60 kilómetros al norte de Palencia, concretamente en Pedrosa de la Vega, emerge la villa romana de La Olmeda. Entramos en una mansión hispano-romana del Bajo Imperio, del siglo IV, con 35 habitaciones y que conserva casi intactos unos mosaicos impresionantes. ¿El más espectacular? El que se ubica en el suelo del salón principal de la villa y que muestra un pasaje de la Odisea.

Este conjunto, declarado BIC en 1996, se descubrió por casualidad. Quién le iba a decir a Javier Cortés que esas tierras que labraba en 1968 escondían debajo uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del mundo romano hispánico.

La visita al edificio que protege este bien, ya sea guiada o por tu cuenta, se realiza sobre una pasarela de madera ligeramente elevada sobre los mosaicos, que conecta todas las salas entre sí rodeando el patio central y permite no perder detalle.

Próxima al edificio principal se descubrió una necrópolis, con sus ajuares funerarios que se muestran en el Museo Monográfico instalado en la iglesia de San Pedro en Saldaña. Es el perfecto complemento para obtener una visión general del conjunto.

9. Emula a las gárgolas de la Catedral de Salamanca

Salamanca se suma al Día Mundial del Turismo con varias actividades y visitas teatralizadas
Visita nocturna a Salamanca, desde las torres de la Catedral.

De arriba a abajo, Salamanca ‘enamora’. Si a los pies, la ciudad cautiva a los visitantes, alzar el ‘vuelo’ a 110 metros no hace más que corroborar las impresiones ‘terrenales’. La subida a las torres de la Catedral (Torre Mocha y Torre de Campanas) sellará para siempre el idilio. Te permitirá conocer la historia de su construcción, hace ya más de 900 años, y sumergirte en un mundo de almenas, pináculos, gárgolas y terrazas que te mostrarán la belleza de la catedral vieja y de la nueva desde un ángulo distinto. Hasta podrás acariciar la Torre del Gallo. ¿Se te ocurre un mejor mirador sobre la ciudad y la vega del río Tormes que los tejados de la catedral?

Con la exposición Ieronimus se abrieron en 2002 al público por primera vez las Torres Medievales de la Catedral y, con ello, la posibilidad de acceder, a través de pasillos y escaleras, a salas nunca antes visitadas y a las terrazas y tejados, en visitas diurnas y nocturnas.

El ascenso se realiza por el interior de la seo. Verás ambas catedrales por dentro. A través de un balcón te asomarás para ver el espléndido retablo de la Catedral Vieja y, más adelante del recorrido, desde la balaustrada gozarás de una fantástica panorámica de la Catedral Nueva. ¿Harás que suenen las campanas?

10. Supera el vértigo en las Arribes del Duero. Salamanca

Paisaje en Las Arribes del Duero.
Vista desde el mirador de Saucelle, en Salamanca.

Las Arribes, Los Arribes… Dos provincias (Salamanca y Zamora), dos países (España y Portugal), comparten un paisaje de macizos graníticos tallados pacientemente por el río Duero que constituyen uno de los paisajes más espectaculares del país. Te proponemos en esta ocasión centrarnos en la provincia de Salamanca y observar tanta belleza desde las alturas.

Hay una ruta ya establecida de mirador en mirador. Es la ruta ‘Paisajes de Las Arribes’. Algunos de los ya clásicos son los de la Faya en Villarino de los Aires; la ermita de la Virgen en Pereña; el Picón de Felipe o el balcón del Fraile en Aldeadávila de la Ribera; la Code en Mieza; el Castillo en Vilvestre, o las Janas en Saucelle.

A esta lista se unieron otros en La Fregeneda, Vilvestre, Hinojosa de Duero, Saucelle y Ahigal de los Aceiteros. Todos accesibles desde la carretera. Y en breve se incorporará el espectacular nuevo ‘Mirador del Fraile’ en Aldeadávila de la Ribera, que sobre un voladizo de 12 metros sobrevolará Las Arribes. Solo apto para personas sin vértigo. Los trabajos de instalación están ya próximos a concluir.

11. ‘Amasa’ dinero en Segovia

Alcázar de Segovia.

El Acueducto, la Catedral, el Alcázar… y la Casa de la Moneda cierran los cuatro puntos cardinales de Segovia. Si quieres soñar con ‘amasar’ grandes fortunas, no te pierdas la visita a la primera Casa de Moneda mecanizada en España y la primera que perteneció directamente a la Corona. Fue mandada construir por el rey Felipe II en 1583 al arquitecto Juan de Herrera y se conserva como uno de los pocos edificios fabriles del siglo XVI que ha llegado casi intacto hasta nuestros días.

La bajada a pie desde el Alcázar merece la pena, ya que te adentrarás en un paraje declarado pintoresco en 1947. Situada en la margen izquierda del río Eresma, conocerás las técnicas de acuñación renacentistas mediante ingenios movidos por ruedas hidráulicas, y las siguientes tecnologías utilizadas hasta que a principios de 1869 se llevó a cabo la última acuñación en Segovia: una medalla conmemorativa de la República.

Resulta una visita muy ilustrativa para grandes y niños, y una oportunidad de contemplar la vista del Alcázar desde otro punto de vista, así como acercarse al Monasterio Santa María del Parral.

12. Sigue los pasos de Isabel la Católica en Segovia

Desde Segovia capital puedes hacer la ruta que sigue los pasos de la reina Isabel la Católica.

¿Te gusta la historia? La provincia de Segovia te ofrece la posibilidad de seguir los pasos de la reina Isabel la Católica. Es única y te descubrirá una época fascinante en un recorrido por grandes conjuntos históricos artísticos de la provincia.

El camino arranca en Segovia capital y se dirige a Aguilafuente, con visita a la Iglesia de Santa María y la Iglesia de San Juan Bautista. Prosigue hacia Turégano, y más concretamente al castillo, donde el 2 de enero de 1475 se encontraron la reina Isabel y el rey Fernando para negociar las competencias de cada uno de los monarcas.

Y de un castillo a otro. En este caso al de Villafranca, en Condado de Castilnovo, que fue residencia ocasional de los Reyes Católicos en algunos de sus desplazamientos de Segovia a Burgos. Se llega después a la majestuosa villa medieval de Sepúlveda, que visitaron los reyes en 1472; y a las ruinas de Nuestra Señora de los Ángeles ubicadas en el Parque Natural de las Hoces del río Duratón; a la villa monumental de Cuéllar y concluye en Coca, cuyo castillo es uno de los más sofisticados de su época.

13. Cítate con las ‘musas’ en Soria

El río Duero a su paso por la provincia de Soria
El río Duero a su paso por Soria.

Si vas en busca de tu ‘musa’ has llegado al lugar perfecto. Por algo Soria y su inseparable Duero inspiraron tanto a Antonio Machado, Gustavo Adolfo Bécquer o Gerardo Diego. Seguimos su senda de inspiración y atravesamos el río por el puente de piedra de origen medieval para llegar al Monasterio de San Juan de Duero, una de las joyas del románico español más reconocidas y representativos y con un claustro y unos arcos tan originales que lo hacen único en España.

Monasterio de San Juan de Duero.

Proseguimos por ese bucólico entorno que sirvió de escenario al mismísimo Bécquer en su ‘Monte de las Ánimas’ para alcanzar el Monasterio de San Polo, de origen templario de finales del siglo XII o comienzos del S. XIII. Y bajo los álamos y junto a las amasadas aguas del Duero aparece, aferrada al cortado rocoso de la sierra de Santa Ana, el santuario más venerado por los sorianos: San Saturio, donde la tradición sitúa la cueva del eremita.

Leyenda, tradición, culto, espiritualidad, naturaleza… La magia de ese enclave, sea cual sea el motivo que te lleve a él, es innegable.

14. Sigue las huellas de los dinosaurios en Soria

Aula Paleontológica de Villar del Río.

Hay un plan que no puedes pasar por alto si viajas a Soria con niños. En las Tierras Altas de la provincia te espera la Ruta de las Icnitas; un recorrido a través de las huellas fosilizadas de dinosaurios que vivieron en el norte de la provincia hace unos 140 millones de años. ¿Preparados para aprender cómo eran esos gigantes?

Hay tres rutas marcadas para visitar los numerosos yacimientos que se encuentran al aire libre y que cuentan con paneles, mesas de interpretación, señales y mapas que hacen más fácil su localización. Y, junto a eso, varias réplicas de dinosaurios a escala real que ilustran el recorrido, ubicadas, entre otros puntos, en las localidades de Bretún, Villar del Río, Ventosa de San Pedro, Santa Cruz de Yanguas y Fuentes de Magaña.

Para culminar el aprendizaje, podéis visitar el Aula Paleontológica de Villar del Río y el Parque de aventuras del cretácico en San Pedro Manrique, un espacio exterior con actividades temáticas alrededor de las huellas de dinosaurios y otros reptiles. Diversión y aprendizaje.

15. Despierta a los ‘fantasmas’ en Valladolid

La subida a la torre de la Catedral de Valladolid es todo un atractivo turístico

Cae la noche en Valladolid y la ciudad ‘despierta’ a sus fantasmas atormentados que, como almas en pena, vagan por las calles de una ciudad aterida. A nuestro encuentro sale un noble caballero asesinado en extrañas circunstancias, una monja con pasado, el recuerdo de una momia, una guardiana de la torre, una voz pidiendo auxilio, un sillón maldito… y hasta el mismísimo diablo.

De la mano de personajes históricos que residieron en Valladolid, podrás conocer sus vidas, sus fantasmagóricas historias y sus tragedias, mientras recorres rincones de la ciudad que no pueden faltar, ni de día ni de noche, en cualquier visita. Esta curiosa ruta teatralizada por Valladolid, dentro de las organizadas por el Ayuntamiento, muestra un casco histórico que, a la tenue luz de estas terribles vivencias, te muestra rincones enigmáticos.

Los fantasmas serán tus guías por la Acera de Recoletos, calle Miguel Íscar, Plaza de España, Teresa Gil, Pasaje Gutiérrez, Catedral… y con final literario. Pero ¡cuidado!. Pueden salir a tu encuentro cuando menos te lo esperas. ¡Una ruta imprescindible para los más atrevidos!

Ellos salen todos los sábados desde la Oficina de Turismo de la Acera de Recoletos a las 20.30 horas y tiene un precio de 10 euros (8 euros para menores de 18 años). El lunes 6 de diciembre habrá un pase especial. ¿Te atreves a cazar fantasmas?

16. Regresa a la época de los vacceos en Pintia. Valladolid

Excavaciones arqueológicas en Pintia, en la localidad de Padilla de Duero.

¿Qué sabes de los vacceos? Este pueblo prerromano encontró su ‘hogar’ en pleno valle medio del río Duero; a lo largo de una superficie de unos 45.000 kilómetros cuadrados. Es decir, se asentaron en la mitad de la actual superficie de Castilla y León (Valladolid al completo). Uno de los mejores ejemplos para revivir cómo fue el pasado de los vacceos es la antigua ciudad de Pintia, en la localidad vallisoletana de Padilla de Duero.

Este poblado, que abarca de forma ininterrumpida desde la Edad del Bronce hasta la época visigoda y que fue destruido por los musulmanes, es un núcleo de gran interés para la investigación arqueológica.

La visita guiada tiene una duración de aproximadamente dos horas y se inicia en la sede del Centro de Estudios Vacceos Federico Wattenberg, donde se ofrece una información preliminar y pueden observarse algunas de las más destacadas piezas recuperadas en la Zona Arqueológica a lo largo de las distintas campañas de excavación. De ahí, el recorrido conduce a la necrópolis de Las Ruedas, un cementerio de especial importancia para la cultura vaccea.

17. ‘Salta’ de aceña en aceña y tira porque…

Las aceñas del Duero a su paso por la ciudad de Zamora son todo un atractivo turístico e histórico.

… Estás en Zamora, allí donde el poeta Blas de Otero cantó al Duero, a sus puentes y a sus aceñas. Y es que la ciudad conserva uno de los conjuntos de aceñas históricas más rico del patrimonio preindustrial de Castilla y León, y uno de los más antiguos de España. En ambas orillas se pueden contemplar restos de presas y cinco paradas de aceñas de origen medieval: Olivares, Pinilla, Cabañales, Gijón y Los Pisones, que funcionaron durante más de mil años y que contribuyeron en su conjunto a llevar actividad industrial y económica a la ciudad.

La primera del tramo urbano del río Duero es la Aceña de Pinilla, en funcionamiento hasta la segunda mitad del siglo XX. En la misma margen izquierda aparecen un poco después las Aceñas de Cabañales. Las más conocidas son las Aceñas de Olivares que, según estudios, ya existían en el siglo X. Constituyeron la principal fuente de ingresos del Cabildo Catedralicio durante siglos. Hoy albergan el Centro de Interpretación de la Industrias Tradicionales del Agua.

Fuera de la ciudad, se hallan las ruinas de las Aceñas de Gijón y también las de Los Pisones, ambas en la margen derecha del Duero.

18. Cita con los lobos en la de la Culebra. Zamora

Vista general de la Sierra de la Culebra, en la provincia de Zamora.
Lobo en Castilla y León
La Sierra de la Culebra alberga una de las mayores concentraciones de lobos de España.

Entre las comarcas de Aliste, Sanabria y Tras Os Montes (Portugal) se asoma la Sierra de la Culebra, con sus vastas montañas forradas en verde, marrones, amarillos u ocres, en función de la estación. Su escarpada orografía da forma a un paisaje tan agreste como despoblado en sus más de 60.000 hectáreas de extensión. La ausencia de presencia humana ha promovido que la vida salvaje siga su curso, hasta el punto de que contabiliza la mayor concentración de lobos ibéricos de España.

Se organizan salidas guiadas para el avistamiento de lobos en los territorios de campeo, que se deben completar con una visita en la localidad de Robledo (próxima a Puebla de Sanabria) al Centro del Lobo Ibérico de Castilla y León-Félix Rodríguez de la Fuente.

Este centro de la interpretación es un recurso educativo y de dinamización socioeconómica que cuenta con un cercado de 30 hectáreas donde viven dos manadas de lobos en semilibertad, que proceden de centros de recuperación. Una gran oportunidad para conocer todos los ‘secretos’ de este animal tan ibérico.

Por Mar Peláez

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