Las mascarillas han pasado de ser un elemento prácticamente desconocido a formar parte de nuestro día a día. Las grandes marcas de la alta costura mundial han visto en ello una inversión y se han subido al ‘boom’ con la creación de diseños de lo más originales y sorprendentes.

Por Casilda Margareto

Como hemos podido ver en las últimas pasarelas, las mascarillas se han convertido en el complemento esencial y obligatorio, lo que ha generado una gran variedad de estilos y diseños para complementar nuestro look de la forma más segura. Han sido muchos los sectores afectados por la pandemia del Covid-19 y entre ellos se encuentra el sector de la moda y el de los eventos derivados de esta, como pasarelas, desfiles, Street Style…

Desfile Cherry Massia París Fhasion Week.

Con la declaración del estado de alarma y el confinamiento total de la población, la industria de la moda vio como sus ingresos caían hasta un 40%. Una situación delicada que encontró cierta esperanza de supervivencia en el comercio online, pero que tampoco ha logrado mitigar el golpe, porque también registra unos índices de venta a la baja. Tras el cierre total de los establecimientos comerciales y la paralización de la economía, la moda, cuarto sector industrial de España, ha perdido 1.000 millones de euros desde que comenzó la pandemia. Esto ha provocado tensión en el sector, porque el riesgo de desaparición aumenta.

Mercedes-Benz Madrid Fhasion Week.

Con el final del confinamiento y la llegada de la ‘nueva normalidad’, el sector encontró un punto de luz dentro del caos, pero las últimas medidas de distanciamiento y control de la vida social no ayudan a paliar el duro embate de la pandemia sobre el sector. Esto lo hemos podido apreciar en todos los ámbitos de la moda, pero sobre todo en la pasarela. Así, han sido muchos los diseñadores que han optado por llevar el nuevo complemento de la pandemia a la pasarela, creando diseños con mascarillas, como se ha podido ver en la Semana de la Moda de Madrid y en la Semana de la Moda de París.

Además de mimetizarse con la situación actual, las marcas han visto como la única manera de recuperar el gran golpe de la pandemia era reinventarse. Por ello, han sido muchas las que han optado por desfiles totalmente diferentes y salirse de la clásica pasarela. Durante la última Fashion Week, celebrada en París, hemos apreciado las últimas medidas del sector para evitar las aglomeraciones. Fue todo virtual y con escaso público: únicamente acudieron las personalidades que se encontraban en la ciudad durante esos días.

Devota y Lomba mbfwMadrid.

La propia dirección del evento compartía en directo todo lo que ocurría en la pasarela para que nadie pudiera perderse las novedades de la próxima temporada. Dos de las consecuencias más directas de esta nueva normalidad son el descenso de los viajes y el escaso Street style, incluso llegando a desparecer en algunos casos.

Como es sabido, las semanas de la moda reúnen a todo tipo de personalidades del mundo, algo que en la actualidad ha desaparecido. Los viajes se han perdido y esas reuniones ya no se convocan. Ahora se hacen a través de conexiones digitales y, así, la esencia de las pasarelas decae.

Todo esto conlleva a la desaparición del Street Style, que en muchas ocasiones genera más contenido que la propia pasarela, lo que refuerza de esta manera los ingresos de la marca. Son muchas las firmas que utilizan este método para promocionar looks y prendas menos extravagantes que las que encontramos en la pasarela. Se trata de prendas más cercanas al público y looks casuales con detalles especiales que crean un estilismo final llamativo y original.

viajarymuchomas.com