Estación de tren de Pocinho, Portugal

Consta 18 kilómetros de vía férrea pegados al curso del río Duero y culmina en en el límite con España a través de la provincia de Salamanca

A punto de finalizar 2021, declarado Año Europeo del Ferrocarril, en coincidencia con las conmemoraciones del vigésimo aniversario de la declaración del Alto Douro Vinhateiro como Patrimonio Mundial por la UNESCO, el Gobierno luso ha confirmado la recuperación y reapertura del tramo de la línea férrea del Duero que discurre entre Pocinho (Foz Côa) y el límite fronterizo con España en Barca de D’Alva (Figueira de Castelo Rodrigo).

El tramo de la Línea del Duero entre Pocinho y Barca D’Alva se cerró en el año 1988 por falta de usuarios. Consta de 28 quilómetros de vía férrea pegados al curso del Duero que ofrecen unas panorámicas muy atractivas del paisaje vinícola. Este mismo itinerario por carretera implica un tortuoso viaje de 46 minutos. De abrirse este tramo, un usuario podría viajar de Oporto a Barca D’Alva en unas cuatro horas, recoge Espacio Fronteira.

La petición destaca el papel histórico de la Línea del Duero y su valor como patrimonio ferroviario, subrayando, expresamente que, con la reapertura, el Norte de Portugal podría atraer a muchos más turistas de España y servir a la industria con la conexión al puerto de Leixões.

Muelle salmantino de Vega Terrón. Delante, uno de los puentes de hierro entre La Fregeneda y Barca D’Alva.

En marzo de este año, el Parlamento luso aprobó por unanimidad una iniciativa popular para reabrir la línea del Duero en su tramo portugués y llevar el tren hasta la frontera. Esta iniciativa popular había recabado 13.500 firmas para recuperar el trazado completo de la “linha do Douro”, que comienza en Ermesinde (en las cercanías de Oporto) y se extiende a lo largo de 191 kilómetros hasta Barca d’Alva, frente al muelle salmantino de Vega Terrón, separada de la provincia española por un puente internacional.

La «linha do Douro«

El tramo que pretende reabrir Portugal, el comprendido entre Pocinho y Barca d’Alva, en el límite con la frontera salmantina, está cerrado desde 1988. Portugal nunca ha descartado reabrirla y modernizarla. La propuesta incluye volver a dotar a esta línea de infraestructura y material rodante para reabrirla al tráfico, y electrificarla para acoger trenes de altas prestaciones. Esta “puesta a punto” exigiría una inversión cercana a los 25 millones de euros.

El Gobierno luso solicita a España que dé continuidad a esta línea en el tramo español, lo que permitiría dar a Salamanca una salida directa por tren hacia Oporto. El gran obstáculo, sin embargo, es que la histórica línea de La Fregeneda es ahora un itinerario peatonal. Tras su cierre, en 1988, Adif cedió la infraestructura a la Diputación de Salamanca, que convirtió esos kilómetros en itinerario peatonal, adaptando el trazado a su nueva función. Renovarlo requeriría de una enorme inversión y ni sus puentes de hierro ni sus túneles parecen preparados para volver a acoger tráfico ferroviario.

El tramo español de esta línea del Duero es protagonista de la película-documental “Cielo, agua, tierra y metal. La vía férrea de La Fregeneda“ dirigida por Eduardo Margareto y coproducida por El Sueño del Monje, firma perteneciente al mismo grupo que Viajar y Mucho Más (VYMM), emitida en el canal YouTube Espacio Fronteira. Es un viaje visual, histórico y sentimental por los últimos 17 kilómetros del trayecto ferroviario que une la Fuente de San Esteban, en el noroeste salmantino, con la localidad portuguesa de Barca d’Alva, declarado Bien de Interés Cultural. 

viajarymuchomas.com