La ciudad de Valladolid tiene su playa, las Moreras, junto al Pisuerga

La temporada de baño arranca ya y se prolongará hasta el 15 de septiembre

Arranca la temporada oficial de baño. Con los termómetros disparados y el calor golpeando la cara, resulta imposible no soñar con un chapuzón en la playa. ¿Quién dijo mar?

Pero si tus planes aún no contemplan salir fuera de Valladolid, quizás puedas aliviar las altas temperaturas en una de las tres únicas zonas de baño autorizadas por la Junta de Castilla y León en la provincia de Valladolid este año -una más que el año pasado-.

Son de agua dulce, pero refrescan del mismo modo que el mar, y permanecerán abiertas al baño del 15 de junio al 15 de septiembre.

Eso sí, antes de zambullirte, recuerda que no todos los ríos o zonas naturales son aptos para el baño, bien porque sus ayuntamientos no hayan solicitado a la Junta un control de sus aguas y un análisis de seguridad, o bien porque no han pasado el filtro.

Zonas donde bañarse en Valladolid

La oferta de baño en Valladolid contempla el río Pisuerga a su paso por Valladolid y el Duero que baña las localidades vallisoletanas de Quintanilla de Arriba y Quintanilla de Onésimo. Esta última precisamente se incorpora al listado de zonas permitidas este verano por la Junta de Castilla y León.

1. Playa Moreras Valladolid, un baño en plena ciudad

Si se habla de zonas de baño en la provincia de Valladolid la primera que viene a la mente es la Playa de las Moreras. Esa playa artificial, conocida antiguamente como Playa del Batán, lleva acompañando a los vallisoletanos desde que se construyera en 1951 por iniciativa del alcalde José González Regueral.

Nada tiene que ver el aspecto que presenta hoy la playa al de entonces, ni mucho menos la afluencia de bañistas. Durante los años 50 y 60 fue el epicentro del veraneo económico y cercano de miles de vallisoletanos, que competían por un metro cuadrado de arena para clavar su sombrilla.

Ahora es un remanso de paz. La afluencia es mucho más reducida, pero sigue siendo un lugar perfecto para tomar el sol, quedar con los amigos e incluso para darse un baño, siempre dentro de las zonas marcadas.

Y como en todo ambiente playero no podría faltar un ‘chiringuito’, pero más chic que el tradicional de muchas playas marítimas de España. En la Pera Limonera se puede desayunar, comer, cenar y hasta tomarse una copa mientras se contempla una de las estampas más veraniegas de Valladolid.

La playa de las Moreras es más que arena, sol y chiringuito. Si lo que prefieres es el deporte, la oferta es variada. Puedes practicar vóley playa, baloncesto o piragüismo, tonificar el cuerpo con los elementos de gimnasio. A todo ello, este año se ha sumado la posibilidad de alquilar bicicletas flotantes, barcas de remo y barcas con un motor eléctrico para dar un paseo por el Pisuerga desde el embarcadero hasta la pesquera de la Flecha. En total, ida y vuelta son 14 kilómetros. Es la opción que plantea la empresa de turismo activo Green River Pisuerga Aventura.

Y para acabar la jornada de baño en Valladolid qué mejor que surcar el río en la Leyenda del Pisuerga.

2. Playa de Quintanilla de Onésimo, a los pies del Canal del Duero

Puente de Quintanilla de Onésimo.

La provincia tiene más playas fluviales, además de Las Moreras. A menos de 35 kilómetros de Valladolid, por la N-122 y A-11, existe una pequeña zona de baño en la localidad de Quintanilla de Onésimo.

Se sitúa a los pies de un precioso y bien cuidado puente de piedra, de cuatro arcos, del siglo XVII. Es la llamada ‘Pesquera’, y a ella se accede a pie a través de un puente peatonal.

En ese preciso lugar nace el Canal del Duero, como te comentábamos en este post . Al lado izquierdo, el río Duero cede parte de sus aguas al canal del Duero, que se inauguró en 1886 para dar de beber a los vecinos de Valladolid capital y que hoy riega los campos de todo el recorrido. Tal fue la cantidad de mano de obra que se necesitó para semejante obra de ingeniería para la época, que la población creció considerablemente y el paisaje sufrió un sustancial cambio. Hoy están censados en Quintanilla de Onésimo 1.026 habitantes, según el último padrón del Instituto Nacional de Estadística.

Y, después del baño o antes, una buena opción para los visitantes es acercarse a alguno de los monumentos renacentistas que pueden verse, como la Iglesia de San Millán, del siglo XVIII. O contemplar el viejo molino harinero, reconvertido en un hotel boutique.

3. Playa ‘La Barca’ en Quintanilla de Arriba

Playa de Quintanilla de Arriba.

A 12 kilómetros de distancia de Quintanilla de Onésimo, camino a Soria, bajo los chopos se abre un remanso de paz a orillas del río Duero. Estamos en la localidad vallisoletana de Quintanilla de Arriba, en la mancomunidad Campo de Peñafiel, y más concretamente en la zona denominada como ‘La Barca’.

A ella se accede a pie o en bicicleta (prohibido el acceso a vehículos no autorizados) justo en el camino de la Senda del Duero GR-14, a su paso por este pueblo.

Se trata de una zona habilitada por el Ayuntamiento, que cuenta con servicios como duchas, agua potable, una pasarela de madera, embarcaderos y mesas con bancos. Ideal para familias e incluso para personas que no sepan nadar. Y es que la profundidad de la playa va en aumento de forma progresiva. La zona de baño está, además, delimitada por boyas para aportar más seguridad.

Al igual que el año pasado, la playa de Quintanilla de Arriba ha sido incluida por la Junta de Castilla y León en su censo de zonas aptas para el baño. Un buen lugar para el esparcimiento de sus 162 vecinos empadronados y para todo ‘forastero’ que respete las normas.

35 zonas de baño naturales en Castilla y León autorizadas este año

Tierra adentro también hay zonas de baño. Castilla y León dispone este verano de 35 zonas autorizadas para sumergirse en agua dulce. Son las que figuran en el censo elaborado por el Gobierno regional, tras los pertinentes controles de seguridad y calidad del agua. 

22 ríos, 9 embalses, 2 lagos, 1 arroyo y 1 garganta conforman la oferta para refrescarse de ese calor veraniego que ya comienza a apretar. Autorizados desde el 15 de junio al 15 de septiembre.

La provincia de León acuáticamente es la triunfadora. Hasta 12 zonas ofrece a bañistas que deseen disfrutar de una jornada a remojo en un río (el Órbigo, el Boeza, el Cúa, el Ancares, el Meruelo, el Burbia o el Tuerto) o en un lago, el de Carucero.

Lago de Sanabria, Zamora.

A León le sigue la provincia de Zamora, con nueve zonas permitidas para bañarse este verano. Zamora, junto a Valladolid, es el único enclave en el que uno puede bañarse sin salir de la misma capital. Y hacerlo en el río Duero, del mismo modo que en la provincia en distintos puntos por los que discurre el río Órbigo o el Tera. Amén, por supuesto, del Lago Sanabria, los embalses de Ricobayo o el de Valparaíso.

En Soria existen cuatro zonas: tres de ellas en el embalse de Cuerda del Pozo y la cuarta en el río Duero a su paso por San Esteban de Gormaz.

Tres son los lugares aptos para el baño en Ávila (al igual que en Valladolid). Son el río Tormes en La Horcajada; el arroyo Cimarro en Navalacruz, y la Garganta de los Caballeros, en Navalonguilla.

Dos zonas de baño existen en Palencia. Nos referimos al embalse de Aguilar de Campo y al embalse de Ruesgo en Cervera de Pisuerga.

Cierran la lista Segovia, con su embalse de Linares, en Maderuelo, y Burgos, en el embalse Ebro Arija.

Un verano más, Salamanca se queda sin zonas de baño autorizadas. Se da la circunstancia de que es la única provincia de la Comunidad sin zonas autorizadas desde 2017. La última en apearse de ese listado de la Junta fue el Tormes a su paso por la localidad de Puente del Congosto. Era entonces uno de los lugares de baño más utilizados por los salmantinos.

Listado completo de las zonas de baño de Castilla y León autorizadas por la Junta en 2021

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