Portugal ha aprobado medidas restrictivas por el aumento de contagios de Covid-19

Las nuevas medidas suponen recuperar las mascarillas, los certificados y los test obligatorios en espacios cerrados

El país luso comenzará, además, el año 2022 con una semana de confinamiento

Portugal vuelve a las restricciones duras por la evolución al alza de los contagios por la Covid-19. A partir del día 1 de diciembre en el «estado de calamidad», el nivel más alto que prevé la legislación ante situaciones de catástrofe. Para frenar los contagios, Portugal reimplanta las restricciones de accesibilidad y recupera las mascarillas, los certificados y los test obligatorios en espacios cerrados. También sancionará a las aerolíneas que permitan el desembarco de pasajeros sin test COVID. Todo eso será a partir del día 1, pero además, el país empezará 2022 con una semana de confinamiento.

La incidencia acumulada es en este momento de 263 nuevos casos por cada 100.000 habitantes a 14 días (en España es en este momento de 149,12). Además, Portugal es el país de la Unión Europea con un porcentaje más alto de población completamente vacunada, que llega al 87%.

Sin embargo, a partir del día 1 de diciembre, las restricciones volverán a las calles y los portugueses empezarán el año nuevo con una semana de confinamiento. El curso escolar empezará el día 10 y no el 3, como es habitual.

Este jueves han sido presentadas las nuevas medidas que el Gobierno adoptará para frenar la nueva ola de la COVID y evitar que enero de 2022 se parezca a enero de 2021, según ha dicho el primer ministro António Costa

La primera semana de enero todas las empresas tendrán la obligación de teletrabajar; deberán cerrar las discotecas y los bares y los ciudadanos sufrir una semana de confinamiento, o «de contención», como la ha denominado Costa. Con estas medidas, se pretende que los portugueses puedan vivir la Navidad con cierta normalidad, ya que no se impiden los viajes ni las reuniones, esperando que la semana de pausa posterior a las fiestas frene la circulación del virus. El primer ministro ha animado a los ciudadanos a realizarse test antes de los encuentros familiares típicos de estas fiestas.

Diciembre de 2020 fue un mes negro en Portugal por número de fallecimientos. Este año, gracias a las vacunas, la situación es distinta aunque el aumento de contagios está produciendo un incremento en las hospitalizaciones y también, de muertes en los últimos días

Así, a partir del día 1 de diciembre, regresa el uso obligatorio de mascarillas en espacios cerrados, serán exigidos los certificados de vacunación para entrar a restaurantes, hoteles, eventos y gimnasios; también serán necesarios los test para entrar en hospitales, grandes eventos deportivos y culturales con asientos no numerados, y en residencias de ancianos.Comercios y restaurantes tendrán que cerrar durante la primera semana de 2022 para atajar la ola de infecciones que se prevé tras la Navidad, recoge Hoteltur.

Compañías aéreas avisadas

António Costa acusó a las aerolíneas de no verificar que los pasajeros que entran en Portugal tengan certificado de vacunación o se hayan hecho un test. Les recordó que es su obligación permitir solo el embarque a las personas testadas y anunció sanciones de 20.000 euros por cada viajero desembarcado sin test.

Portugal quiere mantener las fronteras abiertas, pero hacerlo con seguridad, ha dicho el primer ministro. Por lo tanto, el Gobierno se plantea, incluso, la posibilidad de retirar la licencia de vuelo a las compañías aéreas que incumplan gravemente las normas. La administración contratará a empresas de seguridad privada para garantizar el control de todos los pasajeros.

viajarymuchomas.com