El turismo en Irlanda, más valor del que parece

Turismo en Irlanda

El turismo en Irlanda no parece, a priori, que sea de un gran valor añadido en términos económicos, ya que las preferencias de los turistas en cuanto a un destino anglosajón tienden a inclinarse hacia el Reino Unido. Sin embargo, la realidad es diferente.

Vale con un simple paseo por cualquier ciudad del país para darse cuenta de que los numerosos habitantes extranjeros funcionan no solo como mano de obra, sino también como reclamo turístico ya que funcionan como receptores de miles de visitas. Y, quizá, este sea uno de los principales reclamos para los turistas europeos: visitar a sus familiares o amigos.

Irlanda es un país pequeño, pero precisamente por ello también es un país factible de visitar casi por completo si tu agenda te concede al menos una semana. Para que se hagan una idea, Irlanda, con casi 5 millones de habitantes, ocupa poco menos que todo el territorio de Castilla-La Mancha. Toda España, por ejemplo, multiplica por siete su extensión territorial.

Los únicos inconvenientes a la hora de realizar una visita en profundidad a Irlanda en pocos días son el clima y las malas comunicaciones que tiene. El transporte público es incómodo y de larga duración, mientras que las carreteras se encuentran, mayoritariamente, descuidadas.

Desde la otra perspectiva, como emisor de turismo, el irlandés tiende a visitar las zonas costeras del sur de Europa, España preferiblemente y, en especial, el archipiélago canario. Atraídos por el clima y el bajo coste de la vida en comparación con los sueldos irlandeses, son muchas las parejas que deciden, por ejemplo, celebrar sus bodas en España. Optan, indudablemente, por un turismo basado en sol, comida y bebida, sin prestar demasiada atención al turismo cultural. Puede que esto suene un poco drástico, pero son varios los ejemplos que puedo citar en el que se da prioridad al qué hacer respecto al dónde hacerlo. Tampoco debe extrañarte que alguno confunda a España con México; o incluso, como a mí mismo me han llegado a suceder, que te interpelen si Málaga está en España, cuando la persona que lo preguntaba acababa de regresar de la ciudad andaluza. 

En cualquier caso, y con el permiso de la pandemia, hay múltiples motivos para que ambos países incrementen su turismo recíproco. Las relaciones históricas son todo un acicate para ello, pero eso ya será cuestión de entrar en harina en futuras ocasiones. 

Por Javier Martín-Calero Arroyo. Periodista residente en Irlanda y miembro del equipo de ViajaryMuchoMás.