Detectar olores extraños o mal sabor al probar una copa es algo habitual a la hora de salir a tomar algo o de preparar una bebida en casa, un problema que en la mayoría de los casos está ocasionado por la falta de higiene y calidad del hielo empleado. Son muchos los negocios que fabrican los hielos en sus propias máquinas, pero estas necesitan un proceso de higienización muy exhaustivo que no siempre se cumple. A pesar de ello, el hielo es una commodity que suele pasar desapercibida, pero la empresa española Procubitos Europe, propietaria de la marca Cubers y líder en producción y distribución a nivel europeo, se ha propuesto cambiar la visión que tenemos de ella y su importancia.

Y es que tomar bebidas en las que el hielo tenga un olor o sabor extraño puede llegar a suponer un riesgo para nuestra salud; además, si el hielo se derrite rápidamente, estropea y agua la copa. “En Procubitos Europe luchamos contra estos errores y damos la máxima prioridad a la calidad, la higiene y la eficiencia energética. Por ejemplo, para lograr el máximo nivel de higiene y garantías sanitarias, nuestro sistema de producción está totalmente automatizado, de forma que el producto nunca se toca con las manos, se eliminan las impurezas y desinfectamos, creando un hielo inoloro, incoloro y con las mejores características”, afirma Miguel Ángel Vázquez, director general de la compañía. Además, cuentan con prestigiosas certificaciones de calidad, seguridad alimentaria y gestión ambiental como la ISO 9001 e ISO 14001, las del Laboratorio Dr. Oliver Rodés, o la IFS Food Standard.


Otro aspecto diferencial es la gran durabilidad de su hielo. Esto ocurre porque mantienen la cadena de frío en todo momento y con su sistema de doble congelación consiguen que se derrita más lentamente. “Nuestros hielos duran más, y también son respetuosos con el medio ambiente gracias a la eficiencia energética y ahorro de agua en nuestro proceso de fabricación, al embalaje de nuestros productos, 100% reciclable, o al uso únicamente de refrigerantes ecológicos, que no dañan la capa de ozono”, sostiene Vázquez.

El sistema de producción de la gama Cubers es uno de los más eficientes del mercado. Por ejemplo, si se compara con las máquinas de hacer hielo de los bares, consume hasta tres veces menos de electricidad en su elaboración. Así, cada kilogramo envasado consume 0,12 kwh/kg, frente a los 0,4 kwh/kg de los bares o los 0,5 kwh/kg del hogar. Además, los refrigerantes naturales empleados son más eficientes energéticamente y como el hielo envasado funciona como una pila, provoca que se reduzca el consumo de los congeladores donde se introduce.

Firma: Alimemtaria