Por: Gonzalo Mongil

Resulta difícil en estos momentos disfrutar de algún placer en la privacidad de nuestros hogares sin que nadie de nuestro entorno desenfunde un smartphone con el fin de vociferar a los cuatro vientos un acto de disfrute íntimo. Más difícil es en estos días encontrar proyectos en el ámbito vitivinícola que no busquen la promoción a cualquier precio, elaborando vinos ad hoc para subirse a la ola de tendencias fashionistas que son de todo menos fashion

En un mundo globalizado, plagado de información gratuita, diferenciarse es imprescindible. Una tendencia que, por suerte, va extendiendo sus raíces por las diferentes denominaciones de origen españolas. Esta es la base de trabajo original en Astrales, una bodega no adscrita a modas efímeras, sino a principios ineludibles. 

A unos 80 kilómetros de distancia de Valladolid, a medio camino entre Madrid y Bilbao, se encuentra la localidad de Anguix. Un pueblo con menos de 200 habitantes que alberga algunas de las mejores viñas de la Ribera del Duero así como todas las de Astrales.

Decimos que Astrales es diferente, pero… ¿por qué? En primer lugar lo es porque, pudiendo desarrollar una política expansiva en lo productivo (el número de botellas es algo que preocupa a muchos bodegueros), deciden limitar la producción y embotellar lo que produzcan las viñas, siempre y cuando la calidad de la uva recogida sea óptima.También porque, en un momento en el que las máquinas vendimiadoras campan a sus anchas por el panorama vitivinícola, Bodegas Astrales tiene todas sus viñas en vaso. Claramente, esta formación ‘a la antigua’ de la cepa requiere de más trabajo y de más cuidados. Cuidados que no pasan por la utilización de químicos.

Astrales no es un único vino, es una gama. Comenzando por el buque insignia de la bodega, con su mismo nombre, y pasando por lo que muchos denominan ‘vino de autor’, como son Astrales Christina y Luma. Y lo que se suma un Verdejo brutal, muy fresco y expresivo, elaborado en la Denominación de Origen Rueda.  Hubo tiempo también para elaborar un Godello, pero el destino no quiso que los caminos se cruzaran.

El cambio de región no implica distracción esencial. Todo lo contrario. En cada uno de los vinos se aprecia la piedra angular sobre la que gira todo el proyecto, el respeto a la tierra y hacia el producto que esta ofrece. Por ello, los vinos de Astrales son frutales, elegantes, apasionados. Un must

Hablamos de lo mejor que vas a encontrar en la Ribera del Duero. Vinos con personalidad, para aquellos que buscan ir más allá de la madera embotellada. Sin duda, merece la pena desviarse a Anguix para conocerlos o hacer un click y que te manden tu Astrales a casa. Vas a acertar.

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