«Quiero descubrir Brasilia a través del arte y la arquitectura»

Catedral de Brasilia, obra de Niemeyer.

Hablar de Joaquín Torres Vérez es hacerlo de arquitectura. De unos planteamientos muy concretos, definidos, innovadores, sinónimo de lujo y de fama, de triunfo personal y éxito, de modernidad. Joaquín Torres es A-cero, en tándem con Rafael Llamazares desde 1996. Desde la Urbanización La Finca, en Pozuelo de Alarcón, el megaproyecto más exclusivo de España, a obras en La Quinta de Luanco, en Asturias, Las Marismas de Isla Canela (Huelva), The Collection, Puerta de Hierro (Madrid), A Coruña, Emiratos Árabes, Dubái, Brasil, Vietnam, Líbano, Marruecos, Rusia, Austria… unos singulares y deseados proyectos residenciales personalizados que abarcan desde la planificación urbana hasta el concepto arquitectónico para la gestión de proyectos, e incluyen también diseño del mobiliario y decoración de interiores. Además, A-cero cuenta con fábrica propia en la que se ejecutan viviendas y cualquier tipo de construcción con costes contenidos y sostenibles.

Joaquín ha viajado mucho. Viajes en los que esencia de arquitecto impregna siempre su visión. Tras este largo tiempo recluido sus ganas le llevan a descubrir Brasil, con un destacado Niemeyer que corona Brasilia… y regresar a Nueva York.

Joaquín Torres, en Nueva York. Fotografía: J. Torres
  • ¿Cuál es uno de tus destinos preferidos?

Uff! Es una pregunta que no tiene una respuesta fija o única… Es variable. Cambio de opinión según me pilles. Hay destinos como Nueva York, Tokio, Venecia, Milán, Paris, Berlín… a los que solía ir habitualmente antes de la Covid. Me obligaba a ir al menos una vez al año, ya sea por trabajo o placer, (no siempre lo hacía). Y elegir esto es muy difícil. Pero después de este año largo recluido quiero volver sí o sí a Nueva York, y, como nuevo destino, descubrir Brasil.

  • ¿Tus viajes giran en torno a la arquitectura o te olvidas durante algunos de ellos de tu faceta creativa?

Cuando uno es arquitecto, es arquitecto 24 horas al día y 365 días al año. No lo puedes evitar, y, obviamente, mis viajes los disfruto con ojos de arquitecto. Quizá por eso yo soy más bien poco de destinos de sol y playa. Por muy paradisiacos que sean los enclaves, me acabo cansando. Recuerdo que uno de los últimos grandes viajes que hice fue un combinado de Hong Kong y Maldivas… y a los dos días de las paradisíacas Maldivas, sólo quería volver a Hong Kong. Soy además muy urbanita, aunque cuando viajo, he de decirte que intento adaptarme y disfrutar de todo… de la gente, de la comida, de los aromas y, obviamente, del arte y de la arquitectura.

Joaquín Torres es un apasionado del arte y la arquitectura. Fotografía: J. Torres
  • ¿Por qué has elegido Brasil?

Si me lo permites, lo elijo porque es el destino desconocido que me apasionará conocer. Como no lo conozco creo que es un país que un arquitecto tiene que conocer. Sobre todo, por Brasilia y la arquitectura de Niemeyer, que, digamos, debería ser un must. Además, por supuesto, por las macrourbes como Rio de Janeiro, São Paulo, Salvador de Bahía… me llaman muchísimo la atención. Y si hablamos de arquitectura residencial de lujo (que por mi trabajo me interesa especialmente), hay ejemplos muy llamativos que me gustaría descubrir. También interesante el mundo de las favelas, pues esa bipolaridad define cada vez más un mundo que rechazo y me gustaría tener mucha más información y vivir la experiencia.

  • ¿Qué ha motivado tu elección?

¡Ja, ja, ja! Pues, quizá también porque me pillas en un día triste y gris en Madrid… Hablando en serio, Brasil es de esos grandes países que uno, si puede, tiene que conocer, y no sólo por su arquitectura, si no por su escala, por su naturaleza... Es un país excesivo y yo soy un poco así. Creo que lo voy a entender y disfrutar.

  • ¿Qué crees que podrás encontrar allí que sorprenda al viajero?

Pues te lo contaré cuando lo descubra, pero es un país de grandísimos contrastes y donde el concepto del lujo se entiende perfectamente y se domina y, obviamente, me gusta disfrutarlo. Pero, además, me interesa por mi profesión y por estar especializado en residencial de lujo. Descubrir Brasilia, por ejemplo, a través del arte y de la arquitectura, esa ciudad, capital del país que surgió de la nada y con una planificación y arquitectura tan moderna y bella te descubre, seguro, un país apasionante y a entender diferentes épocas.

La arquitectura en Brasilia es todo un referente mundial.
  • ¿Qué rincón, edificio o vista panorámica concreta de Brasil no deberíamos perdernos jamás?

Mucha gente diría el Cristo del Corcovado, como obra más icónica de Brasil, y esa vista sobre la bahía que en realidad debe de sobrecoger. Y, en general, la ciudad de Río, que obviamente me parece interesantísima para recorrer sus barrios más auténticos de estilo colonial, como es el centro histórico o el barrio de Santa Teresa o los barrios de nuevos artistas emergentes, como el distrito Lapa. Pero yo elegiría Brasilia sin duda, y la visita de cualquiera de las joyas arquitectónicas de Niemeyer. Es tremendamente interesante a nivel urbanístico, siendo un caso casi único en el mundo de creación de ciudad. Igualmente es una ciudad que fracasó a nivel social, porque es una de las urbes con más suicidios del mundo o más divorcios. Quiero vivirla. Quiero analizar también qué fallo en esa planificación, que, a priori, podría parecer tan perfecta.

  • ¿Qué otros atractivos destacarías de este destino?

Sin duda, además, su cultura. Brasil es un país muy inquieto e interesante a nivel creativo, nuevos artistas… También me apasiona las ganas de vivir de su pueblo, de disfrutar de la vida, de normalizar el sexo y la diversión. Quiero disfrutar y descubrir su gastronomía. Y, como he dicho antes, vivir un mundo de extremos. No creo que haya sitio para el aburrimiento en un viaje a este país. La amabilidad de sus gentes, su historia, la tranquilidad que puedas encontrar, si quieres, en una naturaleza más salvaje.

Rafael de Otero-Sevilla

Por Rafael de Otero-Sevilla

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