¿Adónde viajará?… Javier Sierra

Javier Sierra, escritor

«Egipto te hace filósofo sin que te des cuenta»

Nos trajo, envenenado, ‘El mensaje de Pandora’; además del Fuego invisiblede la creatividad; recorrimos, como alter egos de renacidos Napoleones, su Inmortal pirámide’; descubrimos, en brillante magisterio, el Museo del Prado desde otra dimensión; arribamos a tierras mayas en ‘El quinto mundo’; fuimos Ángeles perdidos’ siguiendo rutas prohibidas para asistir a ‘Cenas secretas’ y deambulamos por ‘Roswel’… Y tantas aventuras más en las que traspasamos Puertas templarias’ con ‘Damas azules’ viajando siempre de la mano de Javier Sierra Albert, el escritor, eterno periodista, el perseguidor de misterios. El hombre en permanente búsqueda de respuesta a los misterios que la humanidad cobija. Embriaga escucharle en la radio, viajar a otros mundos en televisión y leerle constantemente. Lectura obligada, con fruición, del único escritor español que se mantuvo en el top ten de los libros más vendidos de Estados Unidos. Fue en abril de 2006. La culpable: La cena secreta’. ¡Chapeau!

Javier Sierra (Teruel, 1971) nos habla en VYMM sobre sus próximos proyectos y nos explica su «enamoramiento» con Egipto.

  • Tu vida es una constante búsqueda de respuestas, que se materializan en tus libros. ¿Hubo algún detonante en la infancia que te llevara a esa búsqueda de respuesta del más allá, en otra dimensión?

Es difícil decirlo. Mis primeros recuerdos tienen que ver con el asombro que me provocaba contemplar el cielo estrellado, negrísimo, de Teruel, y hacerme preguntas sobre si alrededor de alguno de aquellos soles remotos habría otros niños mirando hacia la Tierra, suspirando por lo mismo que yo. Lo que más me reconforta es que he podido ver cómo ese cielo negro se reconoce en nuestros días como algo valioso. Muy cerca de Teruel, en la sierra de Javalambre, se levanta un observatorio astronómico que guarda la segunda cámara fotográfica de mayor definición del planeta. Se llama JPCam, de fabricación española, y alcanza resoluciones de hasta 1.200 millones de píxeles, con fotos que ocupan habitaciones enteras. En ellas se ven muchos más soles que los que yo imaginaba de pequeño. ¡Ya solo nos falta dar con esos niños de otros mundos con los que yo soñaba hablar!

  • Tras ‘El mensaje de Pandora’, ¿cuál es tu próximo proyecto?

Ahora mismo estoy embarcado en la producción de la tercera temporada de mi serie para Movistar+, ‘Otros mundos’. Cuenta, precisamente, la historia de ese niño que terminaría convirtiéndose en ‘perseguidor de misterios’ y en escritor. Estrenamos la serie en 2017 en un formato narrativo nada común. Se trata de una docuficción en la que lo mismo reconstruimos la batalla de las Navas de Tolosa (1212) que los primeros esfuerzos soviéticos por poner cosmonautas en órbita. Cuando la cierre, que espero sea en primavera, me esperan cientos de notas que he tomado para mi próxima novela. ¡No tengo tiempo ni para vacaciones!

  • Si deseamos contemplar el Santo Grial, ¿adónde hemos de viajar, a León, a Valencia?

Creo que respondí a esa pregunta en la novela que mereció el Premio Planeta (2017), ‘El fuego invisible’. El grial se busca, no se encuentra. Es un ejercicio constante de quête, como decían los trovadores medievales. Esto es, un esfuerzo interior por encontrar el tesoro que anida cerca de tu corazón. Si detuvieses tu búsqueda ante el Santo Cáliz que guarda la catedral de Valencia o ante el cáliz de Doña Urraca en la colegiata de San Isidoro de León, fracasarías. Te deslumbrarías por algo externo, material, perecedero, cuando en realidad lo que buscas es algo mucho más grande que una reliquia de piedra. ¡Eres tú!

«EL GRIAL SE BUSCA, NO SE ENCUENTRA. ES UN EJERCICIO CONSTANTE DE QUÊTE, COMO DECÍAN LOS TROVADORES MEDIEVALES»

¿Cual es uno de tus destinos preferidos?

Egipto, sin duda. Lo descubrí en 1995. Fui allí como periodista, tratando de conectar con los arqueólogos que entonces estaban estudiando la orientación astronómica de sus principales monumentos, y me encontré con un país exótico en el que, paradójicamente, me sentía como en casa. Todo –incluso las antigüedades faraónicas— me resultaban de lo más familiar y amigable. Me enamoré.

  • ¿Qué ha motivado su elección?

De algún modo, Egipto sirve para explicar nuestra propia civilización. Su ancestral organización política, su forma de entender la familia, la educación, la vida… se encuentra aún en nuestro ADN. Seguimos plantando obeliscos en las plazas de nuestras principales ciudades. Mitos como el de Isis y Osiris tienen muchas cosas en común con los nuestros. ¡Si hasta el Nuevo Testamento dice que Jesús creció en Egipto tras huir allí durante las persecuciones de Herodes! Además, la omnipresencia del Nilo calma todas las tempestades interiores. Siempre sabes dónde está el Norte, por dónde se pone el Sol, dónde está lo que verdaderamente importa… Egipto te hace filósofo sin que te des cuenta.

  • ¿Qué podemos encontrar allí que pueda sorprender al viajero?

Más allá de las pirámides, del Valle de los Reyes o de sus museos, de Egipto me llama cada vez más la atención sus gentes. Tengo amigos allí que tienen ‘mirada de siglos’. Sus ojos son antiguos, su sentido de la hospitalidad es noble y su amistad sincera.

  • ¿Qué rincón, edificio o vista panorámica concreta de este destino no deberíamos perdernos jamás? 

 Dendera, el templo dedicado a la diosa Hathor rara vez está en los circuitos del país. Suelen obviarlo porque requiere de cierto esfuerzo para llegar allí desde Luxor, pero merece la pena cada kilómetro que debes recorrer. No te pierdas sus techos astronómicos. Allí no solo está el zodiaco más completo del mundo antiguo, sino que verás a la diosa Nut más colosal de Egipto, la que devora el sol cada atardecer y lo alumbra por su vientre en cada nuevo día. Verla allí, gravitando a más de diez metros sobre tu cabeza, es inolvidable.

  • ¿Qué otros atractivos destacarías de este destino? La amabilidad de sus gentes, su historia, la tranquilidad, su gastronomía, el ambiente… De tarde en tarde organizo viajes especiales a Egipto. La primera visita que incorporo es de infarto. Pido permiso para entrar antes del amanecer a la meseta de Giza y dejo a mis acompañantes a oscuras, en mitad del desierto. Cuando rompen los primeros rayos de sol aparecen de repente frente a sus ojos las pirámides y la Esfinge. Es una visión inolvidable. Se les queda dentro. Lo que busco es regalarles esa impresión que ninguna cámara captará mejor que sus retinas y su corazón. Es algo que casi ninguna excursión normal al país hace. Por desgracia, los modernos tours al país son demasiado rápidos. No dan tiempo al viajero a sintonizar con el lugar. Y es una lástima. Ver amanecer y atardecer en ese rincón del planeta es una experiencia… trascendente.

Para más información:

  • www.javiersierra.com
  • https://autoresdeviaje.com: ¿Te gustaría realizar un “viaje especial” con Javier a alguno de sus destinos favoritos? En esta web puedes consultar cuáles organiza cada dos años, aproximadamente. Una experiencia vital única. Se ha sumergido ya en los misterios de Egipto y la pirámide inmortal; en las puertas templarias francesas e inglesas; y ha recorrido el Nilo egipcio. ¿Nos apuntamos al siguiente?
  • www.facebook.com/JavierSierra.Fan
Rafael de Otero-Sevilla

Por Rafael de Otero-Sevilla