Quien no recuerda expresiones como  «dárnosla con queso» o «que no te la den con queso» cuando queremos advertir a alguien de que no sea víctima de un engaño. El acervo cultural del país es tan variado y rico a la vez que esta expresión proviene de cuando los antiguos bodegueros recibían la visita de los compradores de vino al por mayor y les ofrecían una cata, con tal de que probasen sus caldos antes de comprarlos. Y, claro, siempre existía alguna añada de vino que salía menos bueno que otros y para que no se notase la baja calidad y fuese adquirido, lo servían acompañado de una ración de queso. El sabor y fuerte olor del queso disimulaba la baja calidad del vino, por lo que, en muchas ocasiones, el bodeguero acababa engañando a los compradores y estos terminaban comprando ese género al mismo precio que el de mayor calidad.

Pero nada más lejos de la realidad, como tampoco tienen fundamento las teorías científicas que desaconsejan el consumo regular de quesos. Muy al contrario, el consenso científico ofrece todo un amplio abanico de evidencias para no dar la espalda a este producto top de nuestra gastronomía.

Desde la interprofesional láctea INLAC han lanzado recientemente la campaña de divulgación ‘Quesea’ para promocionar los quesos de origen nacional y toda su riqueza y valores. En este contexto, la interprofesional destaca al menos cinco razones para incluir a este alimento, elaborado con leche de vaca, cabra, oveja o mezcla de los anteriores.

EL QUESO ES COMPONENTE ESENCIAL EN UNA BUENA TABLA CON FRUTOS FRESCOS Y SECOS.

Cinco razones para disfrutar de los quesos nacionales:

1.- Una dieta equilibrada, mejor con queso.

Los quesos son ideales para incluir en todas las dietas y son perfectos en el marco de una alimentación variada y equilibrada. Su combinación o maridaje perfecto con frutas como la uva, frutos secos, frutas deshidratadas y, de forma moderada con vino, aporta también beneficios.

2.- Proteínas de alto valor biológico y calcio.

El queso contiene proteínas de alto valor biológico y la cantidad de proteínas que aporta es superior incluso a las de su materia prima, la leche. El calcio es uno de los minerales más importantes para el cuerpo humano y precisamente el queso es uno de los alimentos con mayor concentración. Este mineral ayuda a formar y mantener los dientes y los huesos sanos, pero también es esencial para el funcionamiento del sistema nervioso y muscular, recuerdan los expertos del Comité Científico de INLAC.

Además, el calcio ayuda a que la sangre circule a través de los vasos sanguíneos y a liberar hormonas y enzimas que influyen en casi todas las funciones del organismo. Una porción de 100 gramos de queso equivale al requerimiento diario de una persona adulta. El queso debe estar presente en la dieta de los niños y adultos también, junto a otros lácteos como la leche o el yogur por sus aportes nutricionales.

INTERIO DE UNA FÁBRICA DE QUESOS EN LA PROVINCIA DE PALENCIA. FOTOGRAFÍA: EDUARDO MARGARETO.

3.- Fuente de vitaminas de primera magnitud.

El queso es un alimento rico en vitaminas A y D, que ayudan al cuerpo a absorber el calcio y a mantener los huesos y los dientes sanos. El queso también es rico en vitaminas del grupo B, entre las que destaca la B12, la B9 (ácido fólico), la B1 (tiamina) o la B2 (riboflavina).

4.- Productos innovadores: existe un queso para cada consumidor.

Las grasas que contiene el queso son de origen animal. Los expertos recomiendan un consumo moderado, si bien existe una amplia variedad en el mercado destinada a cada grupo de consumidores, sin olvidar los productos bajos en grasa y sal o sin lactosa, entre otros. Y es que ya no hay excusas para no disfrutar de uno de nuestros productos estrella de la Dieta Mediterránea, gracias a la innovación.

5.- TomaR 60 gramos de queso fresco al día o 30 si es semicurado o curado.

De acuerdo con el consenso de la mayoría de guías nutricionales de ámbito nacional o internacional, una dieta equilibrada debe incluir 2-3 raciones de lácteos al día en niños y adultos y 3-4 en colectivos con necesidades adicionales, como la adolescencia, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, ancianos o deportistas. Una ración de leche equivaldría a 200-250 mililitros (una taza o vaso), mientras que la ración de yogur serían 250 gramos (2 yogures). Respecto a losquesos, la porción de semicurado o curado recomendada ronda los 30 gramos y, la de queso fresco, sobre 60 gramos.

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