Hoy, 20 de marzo, se celebra el Día Internacional de la Felicidad, pero la clave para que éste y todos los días lo sean está en ti

Hoy, 20 de marzo, se celebra el Día Internacional de la Felicidad. Una efeméride cuyo origen la historia lo sitúa en el pequeño país asiático Bután (en la imagen principal), cuyo antiguo rey quería que la filosofía de su reino se basara en la felicidad de su pueblo y, por ello, creó el concepto de Felicidad Nacional Bruta. Este indicador medía el bienestar psicológico, el uso del tiempo e incluso la vitalidad de la comunidad. Otros factores que medía eran la cultura, la salud, la educación, la diversidad medioambiental, el nivel de vida y hasta el gobierno.

Niños del pequeño país de Bután.

Bután se encuentra situado en el sur de Asia, a los pies del extremo este del Himalaya. Limita al norte con la República Popular China (República autónoma del Tibet) a lo largo de unos 477 km, y al oeste con Sikkim, al sur con Bengala Occidental y Assam y al este  con Arunachal Pradesh, a lo largo de unos 659 km de frontera con estos estados de la India. Está separado por estrechos territorios de Nepal, al oeste de Bangladés, al sur, y de Birmania, al sudeste, según whikipedia.

Bután es una nación compacta sin salida al mar, casi cuadrada, solo mide un poco más de largo que de ancho. La extensión aproximada del territorio es de 47.000 kilómetros cuadrados. Es el país de mayor altitud media del mundo, con 3.280 metros sobre el nivel del mar en promedio.

Bután es el país con mayor altitud media del mundo.

Pero volvamos a la pregunta del titular. Y sinceramente, en la felicidad mucho o, mejor dicho, todo, tiene que ver con nuestra actitud personal ante la vida, por lo que el lugar es más indiferente. La clave es dejar que la pasión dicte los 86.400 segundos de tu día, porque el resultado no lo podrás controlar, pero sí el proceso.

En estos tiempos de desasosiego, por la pandemia causada por el Covid-19, no nos viene nada mal apelar a varios consejos que, por ejemplo, recoge la plataforma Entrepenur y enfocada al emprendedor.

1. Desenchúfate
El mundo online nos conecta de formas increíbles, pero también hay mucho que decir en el mundo real. Debes aprender a dejar ir; aléjate de tu móvil y de tu ordenador para pasar tiempo de calidad con las personas que te importan. Al final del día, ellas son la única definición de lo que es real. El tiempo es nuestra mayor virtud; aprecia estos momentos reales.

2. No dejes de aprender
Alimentar al cerebro es un componente sólido para lograr la felicidad. Nunca te duermas en tus laureles. Siempre busca formas de dar más de lo que se espera de ti. Rétate a ti mismo. Abre tu mente y recuerda: No hay nada que no puedas hacer. Cuando los demás vean obstáculos, busca oportunidades. Sueña en grande.

3. Sé bondadoso
He visto varias veces una estampa en vehículos que dice “practica actos aleatorios de bondad”. Hay algo de verdad en esta lección, siempre y cuando venga del corazón. Te recuerda por qué debes ser agradecido por ellas, incluso de las cosas que das por sentado.

4. No sobre pienses las cosas
Está bien no saber todas las respuestas.  Las respuestas vendrán a ti cuando menos las esperes. Somos criaturas complicadas. Pero trata de no analizar excesivamente todo. Recuerda que el tiempo cura muchas cosas; así que date tiempo. Recuerda: la vida sigue su curso.

5. Sé agradecido por lo que tienes
La única persona a cargo de tu felicidad eres tú. No eres dueño de todos los problemas del mundo. Sé agradecido. No importa si el vaso está medio lleno o medio vacío; lo único que importa es que tú tienes el vaso y eres el responsable de rellenarlo. En la otra mano, no compares tu vida con la de los demás ni los juzgues. Y cuando las cosas salgan mal, toma un respiro profundo y recuérdate tu mayor propósito. Este propósito no debe definirse por lo que quieres lograr, sino por lo que quieres vivir para alcanzar la felicidad.

6. Las relaciones son todo en la vida
Siempre puedes mejorar tu conexión con tus seres queridos. Ellos nos enseñan cómo ser mejores personas, y cómo convertirnos en una mejor versión de nosotros mismos. Pero también son nuestros principales fans durante los mejores momentos y el mayor apoyo en los más difíciles.

7. Haz la paz con tu pasado
No dejes que tu pasado afecte tu presente. Acepta tus errores y aduéñate de ellos. Al final del día, cada decisión que hagas, son tu responsabilidad. Nadie gana cuando empiezas a buscar a alguien a quien culpar, así que deja de buscar y sigue adelante. El movimiento hacia adelante es la clave. Tendrás días malos y fracasos. Pero lo importante es que te vuelvas a poner de pie. Ése es el principal secreto de la vida: Cuando te caes, debes levantarte.

8. Deja de preocuparte por lo que los demás piensan de ti
Vive de tal manera que si alguien habla mal de ti, nadie pueda creerlo. No sucumbas a un mundo en el que constantemente te consumes preguntándote qué piensan las otras personas de ti. Lo importante es lo que tú piensas de ti y si estás proyectando una vida de la que puedas sentirte orgulloso.

9. No guardes resentimientos
Todos nos encontramos con personas que nos ponen a prueba, que nos decepcionan y sólo nos usan. Pero la venganza es inútil. Al final, todos somos personajes de un universo muy complejo. Así que no lo compliques más dejando que la venganza devore tu día. Si perdonas, aprendes y sigues adelante.

10. Sé auténtico
Muchas personas tratan de fingir quiénes son en realidad. Pero finalmente se trata de quién es tu ‘yo’ interno y cómo contribuyes a la sociedad. Siempre rodéate de personas que quieren que triunfes. Aléjate de las personas que esperan que fracases. La autenticidad es difícil de alcanzar, pero cuando la encuentres aférrate a ella. 

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