Ppali-ppali, date prisa

Ppali-ppali es la primera expresión que uno aprende cuando vive en Seúl. Significa “date prisa”, “rápido, rápido”, “no te detengas” y otros contenidos relativos a la celeridad con que debemos realizar todo. El mito de la calma oriental apenas se observa en Corea del Sur, donde el dinamismo es prácticamente la única opción vital. Por supuesto, hay una explicación para esta usanza. O muchas.

Ppali-ppali porque hacer esperar es una falta de consideración, porque aquí se sirve la comida con rapidez y se come en un abrir y cerrar de ojos.

La comida en Corea del Sur se sirve con rapidez y se come en un plisplás.

Ppali-ppali porque un día hubo que reconstruir un país demolido por las guerras y no había tiempo que perder, porque los coreanos debían dar ejemplo al mundo de cómo recuperar una nación, porque descansar parece un lujo de otras épocas y porque el ritmo constante se ha heredado de unas generaciones a otras.

Ppali-ppali porque la competencia es feroz, porque la perfección también radica en el talento para resolver los problemas lo antes posible, porque lo bueno es mejor si es breve.

Ppali-ppali porque la lentitud no es moderna, porque la tecnología debe alcanzar velocidad punta, porque hay demasiadas cosas que hacer hoy y retrasarse es un defecto.

Trenes de alta velocidad en Corea del Sur.

Ppali-ppali porque tenemos que llegar antes, porque las largas distancias no se franquean con pereza, porque la impaciencia se adquiere con la costumbre, porque el buen conductor no se demora.

Ppali-ppali porque no es de recibo que el aprendizaje se sustente en la tranquilidad, porque es preferible saltarse el paso de la asimilación que suele exigir todo estudio, porque los plazos recomendados para alcanzar el nivel B1 de una lengua extranjera son demasiado amplios y en ese lapso previsto mi obligación es obtener – como mínimo – el B2.  

Ppali-ppali porque no es provechoso pensar a largo plazo, porque el futuro es imprevisible, porque lo duradero es una ilusión, porque las edificaciones se construyen en pocos meses y se destruyen en un instante, porque el ahora es lo único que existe y resulta de mala educación no aprovecharlo al máximo.

Ppali-ppali porque las elipsis, los sobrentendidos, el silencio y la concisión son más efectivos, de cara al ahorro de tiempo, que hablar rápido con mil detalles y explicaciones.

Ppali-ppali porque la parsimonia es un concepto difuso, porque lo que no es práctico es inútil, porque ya es ya.

Ppali-ppali porque vivimos en una sociedad.

Por Rafael Pontes Velasco

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