«Tengo pendiente una montaña misteriosa: Har Hermon, en los Altos del Golán»

Cuando uno piensa en Montaña, con mayúsculas, el nombre de César Pérez de Tudela siempre viene a la mente. El alpinista y aventurero español por antonomasia, divulgador del montañismo desde hace más de medio siglo en TVE (300 millones, Los reporteros), radio (COPE, Onda Cero) y prensa. Entre sus brillantes logros, la cara Norte de los Alpes; coronar en cuatro ocasiones el Aconcagua, dos en solitario; la mediática escalada invernal al Naranjo de Bulnes; ascensos al Piz Badile, el McKinley, el Eiger, el Tirich Mir Oeste o el Cerro Torre. En 1995 desciende por primera vez en parapente el Kinabalu, en Borneo. Y, entre 1996 y 2000, realiza diversas expediciones a los hielos patagónicos. Ningún rincón del Planeta se le ha resistido.

Un luchador nato que, ante todo, es un superviviente: En ‘¿Qué pasó en el Aconcagua?’ y ‘Cinco Montañas solo‘ narra el estado ‘hipnagógico’ de alucinaciones y ensueños en que cayó durante seis días en 1970; seis años más tarde, en la exploración y escalada del Monte Sarmiento, en Tierra del Fuego, se desprende un glaciar y su compañero de TVE, Fernando Martínez, muere por las continuas avalanchas; en 1992 sufre su primer infarto, a 6.000 metros, cuando escalaba solo el Everest; el segundo lo sorprende en 1996, sobre la cima del Gulag Kangri, en las montañas del Tíbet… Y, en varias ocasiones más, tuteó a la muerte y transitó por su negro túnel. Hoy, a las puertas de sus 81 primaveras, este abogado madrileño, doctor en Ciencias de la Información, Rama de Periodismo, que cubrió la Guerra de Vietnam en 1975, miembro de la Real Academia de Doctores, ha escrito más de una treintena de libros, ha recibido múltiples medallas y ha pronunciado mil y una conferencia sobre superación, esfuerzo e ilusión. Él, el hombre inquieto, vital, afable… un permanente polvorilla.

César Pérez de Tudela, aventurero y montañero que ha trabajado en numerosos medios de comunicación.
  • ¿Cuál es uno de tus destinos preferidos?

Mis destinos más deseados están relacionados con las montañas… Es decir, tengo deseos de conocer el país desde las alturas, desde sus cimas. Es una especie de reto o provocación. Antes buscaba también que la montaña fuera interesante, con un relieve más o menos vertical, y posibilidad de buscar un itinerario de ascensión diferente a los ya existentes. Las montañas crean su propio ambiente y constituyen un factor muy importante, culturalmente hablando (historia, razas, dificultad de sus caminos, etc.). En mi agenda viajera tengo una montaña misteriosa pendiente, de la que se sabe muy poco. Es Har Hermon, bautizada con diferentes nombres y relacionada con relatos bíblicos (en la fotografía principal).

  • ¿Por qué eliges ese destino? ¿Qué motiva tu elección?

Se trata de una zona muy restringida, con lo que no resulta fácil conseguir un permiso para adentrarse en sus rutas. Se ubica en los Altos del Golán, que hace frontera con Líbano, Israel y Siria. Algunas narraciones aluden a que debe de tratarse del llamado Monte Carmelo, el de San Juan de la Cruz.

  • ¿Qué podemos encontrar allí que pueda sorprender al viajero?

Har Hermon o Baal o Sion o Jebel al-Shayi, en árabe, en la cordillera de Anti-Líbano, es belleza en estado puro. En la misma región ésta el Sinaí, la montaña bíblica por antonomasia, a donde también querría ir para tratar de buscar una ruta nueva. Esta zona, según creo, tampoco es una zona tranquila. Sufre de mucho bandidaje.

  • ¿Qué rincón o vista panorámica concreta no deberíamos perdernos jamás?

Creo que en el invierno tiene nieve suficiente para bajar de su cima con los esquíes. Aunque también resulta ideal para bajarla bajar volando con mi parapente… siempre y cuando siga atreviéndome, porque el paso del tiempo avanza, inexorable.

  • ¿Qué otros atractivos destacarías?

Me gusta viajar buscando, como decía antes, el reto del paisaje. No me preocupa la gastronomía, que tanto interesa y gusta a la gente viajera. En el paisaje quiero conocerme. Y, ojalá, siga siendo un atrevido como lo fui, capaz de superar el miedo y de soportar el esfuerzo necesario para seguir viviendo la aventura. Los años me han fastidiado mucho, pero espero seguir manteniendo ese equilibrio que tanto me ha ayudado a sobrevivir en situaciones tan críticas como he soportado a lo largo de estos 50/ 60 años: Caídas, extravíos, tempestades etc. Aunque debo reconocer que he tenido mucha suerte…

Volver a las regiones patagónicas, otro deseo del aventurero Pérez de Tudela.

Independiente de estos destinos siempre será interesante volver a las regiones patagónicas de América del Sur. Allí puedes entenderte a la perfección con sus gentes. Te cuentan historias. Y sus montañas irradian belleza, aunque sean muy difíciles. Hacer una travesía o un recorrido no es demasiado exigente. Eso sí, hemos de tener mucho cuidado en los glaciares que forman el Llamado Hielo continental Patagónico, una de las zonas geográficas más impresionantes de la Tierra. 

  • ¿Y tu próximo libro de viajes, César?

En invierno verá la luz un libro mío con artículos, comentarios y experiencias vividas. Su edición corre a cargo de “Cuentamontes”, de Elda y Petrer, la asociación que tanto ha hecho por el alpinismo y las bellas artes. Os gustará.

La editorial ‘Cuentamontes’, muy unida a la vida del aventurero.

Para más información:

Rafael de Otero-Sevilla

Por Rafael de Otero-Sevilla

viajarymuchomas.com