Imagen de las obras de construcción del laberinto-museo en la provincia de Zamora, en la localidad de Fontanillas De Castro

El proyecto, que es el más grande de Europa, toma forma en la pequeña localidad de Fontanillas de Castro, junto al embalse de Ricobayo

‘Laberinto Crisol’ es el nombre del proyecto que toma vida en la provincia de Zamora. En concreto, el que va a ser el mayor laberinto-museo de Europa se construye en la pequeña localidad de Fontanillas de Castro, anexo del municipio de San Cebrián De Castro. Se trata de un espacio al aire libre que acogerá más de 60 esculturas, principalmente monumentales, realizadas en diversos materiales como bronce y cemento y que alcanzarán alturas superiores a 1,50 metros, con temáticas que representan la estrecha relación con la naturaleza. Su autor, el escultor Daniel Lorenzo Goñi.

Detalle de los pasillos que se van abriendo para el proyecto del laberinto-museo.

El propósito del Ayuntamiento de San Cebrián de Castro es impulsar su patrimonio cultural y el desarrollo económico con esta singular iniciativa que será un laberinto-museo de escultura en plena naturaleza, junto al embalse de Ricobayo.

Pero este proyecto va más allá de una exhibición artística, ya que el ‘Laberinto Crisol’ también contempla el desarrollo de una perspectiva educativa y formativa, con la creación de una escuela-taller de escultura, fundición y centro de investigación. Este componente de la especial muestra pretende así involucrar a los vecinos del pueblo y a aficionados en el arte de la escultura, promoviendo el arraigo y el desarrollo cultural de la comarca.

Vista área del entorno de naturaleza donde se levanta el proyecto del laberinto-museo.

El proyecto global, que cuenta con un presupuesto de 4,5 millones de euros, incluye diferentes fases para que adecuar los recursos económicos al objetivo final: frenar la despoblación y revitalizar el medio rural de la provincia de Zamora. Sin duda, es un ejemplo claro de que la cultura y el arte son motores de transformación social y desarrollo territorial en los pueblos más pequeños de una provincia que ha perdido población en los últimos años.

En palabras del alcalde de San Cebrián de Castro, Javier Aguado, el Ayuntamiento apuesta decididamente por este gran proyecto que cuenta con subvención del Ministerio para La Transformación Ecológica y el Reto Demográfico. Además, ha remarcado la importancia de la creación de una escuela de escultura, que se ubicará en las aulas del propio Consistorio.

Imagen de archivo de obras de Daniel Lorenzo Goñi en una exposición en la ciudad de Zamora.
El escultor Daniel Lorenzo Goñi.

Los objetivos del ‘Laberinto Crisol’ son amplios. De un lado, tiene la pretensión de ser un proyecto innovador que regenere los tejidos socioeconómicos del territorio desde una visión diferente del desarrollo territorial, como es la cultura y mas concretamente la escultura y todo el movimiento que se genera a partir de ese Centro de Innovación Cultural, de la mencionada escuela taller y del centro de fundición. De otro lado, la idea del Laberinto se configura como un espacio expositivo donde la escultura se integra en la misma naturaleza.

Los trabajos concluirán, según las previsiones, en el mes de diciembre de 2024, pero teniendo la esperanza de que pueda ser sostenible económicamente por el movimiento de la Escuela Taller y por el Centro de Fundición pionero en medidas ambientales y de seguridad, que dará servicio a los escultores nacionales e internacionales para fundir su obra en el centro.

Imagen del embalse de Ricobayo, en las proximidades del laberinto-museo.

Reflexionar y hacerse preguntas

Los impulsores del proyecto afirman que pasear por los pasillos del laberinto-museo permitirá al visitante hacerse preguntas, reflexionar y resolver enigmas. Algunos de estos pasillos terminan en callejones sin salida, donde se encuentran relieves tallados con distintas formas y otros llevan a espacios más abiertos de diferentes geometrías y tamaños según su elemento, como si de una red neuronal se tratara.

Estos espacios forman pequeñas plazas dónde se encuentra una escultura central qué impregna con su energía el espacio a su alrededor y, a la distancia correcta, se sitúan una serie de estructuras hechas con formas abstractas inspiradas en la pieza central, creando una atmósfera elemental completa, donde el espectador se sumerge en esa energía entregándose a la contemplación y meditando en su silencio, afirman sus creadores.

El laberinto-museo aspira a convertirse en una seña de identidad y en un importante reclamo cultural y turístico.

viajarymuchomas.com