Pan Nalin, director de cine indio que participa en la 66 edición de Seminci

La película, que compite en Sección Oficial, incluye referencias a cineastas que han influido al director indio, como David Lean y Andréi Tarkovsky

El director indio Pan Nalin recala en la 66 Semana Internacional de Cine de Valladolid, Seminci, con Last Film Show, filme a concurso en Sección Oficial que estrena en España en el marco del festival. «Es una película basada en mi propia infancia, en el oeste de la India, donde crecí, y donde no vi mi primera película hasta los nueve años», ha comentado en el encuentro que ha mantenido con la prensa en el Salón de los Espejos del Teatro Calderón. La película se proyecta este domingo, 24 de octubre, a las 22.00 horas, en dos pases simultáneos en los teatros Calderón y Carrión, y habrá un último pase mañana lunes, día 25, en los Cines Broadway, a las 16.30 horas. 

Ver aquella primera cinta «fascinó» a Nalin, que firma también el guion de Last Film Show, un homenaje al celuloide en el que aparecen referencias a realizadores que le han marcado personal y profesionalmente, como Andréi Tarkovsky. «Mi relación con esos directores empezó de forma muy inocente, en absoluto intelectual, simplemente me di cuenta de que había cosas que contaban en sus películas que yo ya había experimentado de alguna manera», ha apuntado. «Esa imagen en Last Film Show en la que el niño mira el destello de una cerilla, es una referencia a Lawrence de Arabia, de David Lean, y yo mismo solía mirar las llamas de los fósforos para ver cómo podía atravesar la luz», ha señalado, antes de añadir: «Estos cineastas forman parte de mí, de mi proceso de crecimiento como director de cine, así que fui incapaz de dejarlos fuera de la película». 

Pan Nalin, en un momento del encuentro con la presenta acreditada en la 66 Seminci, en Valladolid.

Es también un niño de nueve años, Samay, el protagonista del filme (coproducción entre India y Francia), cuya vida también da un vuelco cuando ve por primera vez una película en el cine. El casting para seleccionar a Bhavin Rabari, que da vida a Samay, «fue complejo». «Empezamos viendo a 300 niños en grandes ciudades», ha contado, «pero eso no nos convencía, porque allí los niños están ya maleados». «Junto con mi director de casting, decidimos desplazarnos a partes remotas de la India», ha dicho, «donde los niños habían visto pocas películas o ninguna, y de entre los 60 que reunimos, salió Bhavin, un pastor de búfalos y cabras». 

Nalin ha recordado que la primera parte de su formación fue «autodidacta» y «un viaje muy largo». «No podía acudir a una escuela de cine porque venía de una familia modesta, así que empecé a adquirir películas en 35 mm», ha contado. El director indio también ha hecho referencia a que le «rompió el corazón» ver cómo los cines monosala desaparecían y llegaban las multisalas, pero que «quería participar también del futuro del cine, y de esa tensión surgió The Last Film». Una película que, precisamente, se concibió para rodarse en 35 mm, hasta que Nalin y su equipo se dieron cuenta de que «era un material muy caro, sobre todo, por el procesado». La solución, que Nalin encontró junto a su director de fotografía, fue «rodar en formato cinemascope con lentes LOMO y adaptarlo después a lo digital».

Alberto Mielgo presenta The Windshield Wiper

En la rueda de prensa ha estado presente, asimismo, Alberto Mielgo, director español del cortometraje The Windshield Wiper (El limpiaparabrisas), que compite también en Sección Oficial. Este es su tercer trabajo de animación y, por el momento, no piensa en pasarse a la ficción: «Me gusta la animación porque en ella se conjugan todos los artes que puedas pensar, como el dibujo, la pintura, la música o la escritura». «Sí quisiera dar el salto al largometraje, pero es difícil encontrar financiación, sobre todo, para la animación que yo hago, que es para adultos», ha comentado, «y con el presupuesto que necesito, otras personas pueden rodar 10 películas». Mielgo se fue de España con tan solo 18 años y ha desarrollado su carrera profesional entre Londres y Los Ángeles, y fue precisamente en EEUU donde comenzó a trabajar en este cortometraje, rodado en inglés.

El director ha explicado también el significado del título: «La visión que cada uno tiene del amor es diferente, aunque intentemos catalogarlo y llamar así a todas las relaciones. El patrón de gotas que caen delante de una ventana representa una relación, que, cuando pasa el limpiaparabrisas, enseña otro patrón totalmente diferente, que es una nueva relación que también empezamos a llamar amor… pero que puede ser otra cosa totalmente distinta».

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