Valladolid se suma a los actos con motivo del Día del Orgullo LGTBI

El catedrático y divulgador científico Alfredo Corell hace un llamamiento a la “inmunología social” y a «la educación» como antídotos contra la intolerancia

El alcalde de la ciudad recuerda el caso de Hungría para evitar retrocesos en la sociedad

“¿Habrá algún día una salida para esta situación? Sin duda. La fundamental es la educación; una de mis orgullosas pasiones. La educación debería ocupar el primer lugar de las noticias nacionales, regionales y locales, todos y cada uno de los días del año. La educación de un país es su bien más preciado… su futuro. El mejor antídoto contra la intolerancia es, sin duda, una buena educación. No podemos poner en peligro los logros sociales de los últimos 45 años. Tenemos que educar en la tolerancia y en el respeto, en la libertad y la convivencia entre diferentes.” Estas palabras de Alfredo Corell forman parte del manifiesto leído en el Ayuntamiento de Valladolid con motivo del Día del Orgullo LGTBI. Pero uno de los inmunólogos que en este país ha explicado la Covid-19 de forma más pedagógica aprovechó sus conocimientos científicos para hacer una analogía con el problema social que hoy se reivindica.  

“Otro de mis orgullos es la Inmunología, mi campo de trabajo. He dicho muchas veces que, si la sociedad aprendiera “Inmunología social”, nos iría mucho mejor. Y necesitamos inmunología social frente a los neofascismos que gritan “A por ellos” y sitúan como enemigo el libre pensamiento, las ideas, la libertad, el feminismo, o a las personas LGTBiQ… Ante ellos solo nos cabe fabricar “anticuerpos”, de modo muy preciso y selectivo. Todos unidos. Ir reduciendo pacífica y progresivamente ese cáncer hasta que, finalmente, desaparezca. Porque hasta que no desaparezca, necesitaremos seguir celebrando el Orgullo”, recoge un comunicado del Ayuntamiento de Valladolid.

El inmunólogo Alfredo Corell, entre el alcalde de la ciudad, Óscar Puente, y la concejala María Victoria Soto. Fotografía: Ayto. de Valladolid.

Alfredo Corell ha relatado su experiencia personal y cómo ha superado los episodios de acoso, humillación y desdén:” En estos años he tratado de aportar mi granito personal para conseguir un mundo más tolerante: he recibido y escuchado a estudiantes que se sentían diferentes; a quienes intenté ayudar para que entendiesen que no lo eran, que ser diferente no era malo ni era una enfermedad. Abrí mi casa a un amigo cuyos padres le habían sometido a un exorcismo cuando les confesó que era homosexual”.

El acto institucional ha tenido lugar en el Salón de Recepciones de la Casa Consistorial, con aforo limitado y todas las medidas de seguridad. Ha intervenido el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, acompañado de la concejala de Educación, Infancia, Juventud e Igualdad, María Victoria Soto.

Además, han estado presentes el delegado del Gobierno en Castilla y León, Javier Izquierdo, y el rector de la Universidad de Valladolid, Antonio Largo. También, se ha contado con la asistencia de personas y representantes de los colectivos y entidades LGTBI de la ciudad.

Previamente, el alcalde ha rememorado los disturbios de Nueva York de 1969 para reconocer que, desde entonces, y especialmente en los últimos años, “se han conseguido avances significativos en la promoción de los derechos de las personas LGBTI, pero no es menos cierto que se siguen produciendo, tanto en nuestro país como en el resto del mundo, frecuentes casos de discriminación hacia el colectivo LGTBI”. En 2011, el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas recogía en su informe que “en todas las regiones hay personas que sufren violencia y discriminación debido a su orientación o identidad sexuales. En muchos casos, la sola percepción de homosexualidad o identidad transexual pone a las personas en situación de riesgo. Las vulneraciones consisten, entre otras, en asesinatos, violaciones y agresiones físicas, torturas, detenciones arbitrarias, denegación de derechos de reunión, expresión e información y discriminación en el empleo, la salud y la educación”. Diez años después situaciones como las descritas siguen apareciendo habitualmente en los medios de comunicación de todo el mundo.

“A pesar de los progresos que se van logrando en este camino, aún encontramos una considerable resistencia a la hora de avanzar en el mismo. Y esto ocurre también en nuestro ámbito geopolítico, en Europa”, según ha señalado Óscar Puente, que ha puesto como ejemplo el hecho de que el Parlamento de Hungría haya aprobado recientemente un paquete legislativo impulsado por el Gobierno del primer ministro Viktor Orbán, que prohíbe tratar sobre la homosexualidad y la reasignación de género ante menores de 18 años, lo que en la práctica impide abordar la homosexualidad en programas educativos en la escuela.

“Y aún más próximo a nosotros, en este país, el famoso pin parental que algunos pretenden aplicar en determinadas comunidades autónomas no deja de ser un trasunto de las medidas adoptadas por el gobierno ultraconservador húngaro. Por lo tanto, ante esos intentos de frenar los avances en la normalización, en la visibilización y en la aplicación efectiva de derechos a las personas LGTBI, debemos trasladar al conjunto de la sociedad, a la que queremos hacer cómplice de este propósito, nuestro compromiso de hacer frente decididamente a la discriminación que sufren las personas por su orientación sexual”

En ese sentido el alcalde ha saludado la inminente tramitación del anteproyecto de Ley para la Igualdad Real y Efectiva de las Personas Trans y para la Garantía de los Derechos de las Personas LGTBI.  Con ello, España, seguirá progresando en esa ruta que se inició en 2005, con la Ley que hace posible el matrimonio entre personas del mismo sexo, y que marca el artículo 14 de la Constitución Española, que prohíbe la discriminación por cualquier condición o circunstancia personal o social, entre las que se incluye la orientación sexual e identidad de género.

Asimismo, ha enfatizado que este acto, en el que participan los Grupos Municipales que representan a veintiséis de los veintisiete concejales de la Corporación, sirve para reafirmar que Valladolid es una ciudad en la que impera la tolerancia y que es respetuosa con todas las personas sea cual sea su orientación sexual y su género. De hecho, el Pleno acordó en 2016 declarar a Valladolid “Ciudad por la diversidad».

El evento ha finalizado con una actuación musical a cargo de la Escuela Municipal de Música “Mariano de las Heras”.

En el balcón de la Casa Consistorial se ha colocado una pancarta con la bandera arcoíris y también otra con el blanco, rosa y azul que simboliza al movimiento ‘trans’, en referencia a este día 28 de junio y mostrando así su solidaridad con las personas de orientación sexual diversa. Para conmemorar este día el Ayuntamiento, en colaboración con varias organizaciones y entidades de la ciudad, ha organizado un programa de actividades que incluye exposiciones, podcast, debates, proyección de cortos, etc.

Y aunque los promotores de estos actos ya miran a 2022, el Salón de Recepciones del Ayuntamiento de Valladolid aún resuena el mensaje, el sueño con el que Alfredo Corell concluyó su intervención: “Una de mis utopías es soñar con un mundo que goza de una salud sexual amplia, donde nadie sea categorizado por su género o por su identidad ni orientación sexual. Personas diversas con diversidad de género, eso es lo que somos. Hasta que esto suceda plenamente, tenemos que seguir luchando por la igualdad total. Todos tenemos ganas de que llegue ese día en que no haya nada que reivindicar, porque eso significará que todos seremos tratados iguales, seamos como seamos y amemos a quienes amemos”.

Alfredo Corell Almuzara es inmunólogo, catedrático de universidad y divulgador científico español, miembro de la Sociedad Española de Inmunología, que fue nombrado ‘Mejor Docente Universitario de España en 2018’ en los II Premios Educa Abanca. En la actualidad es vicerrector de Innovación Docente y Transformación Digital de la Universidad de Valladolid. En su faceta de divulgador científico, colaboradora con diversos programas de televisión. En 2019 su compromiso con el colectivo LGTBi fue reconocido con el premio Triángulo Rosa de la Fundación Triángulo de Castilla y León.

Accede al texto completo de la intervención de Alfredo Corell:

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