La afiliación media mensual en el sector de la hostelería de Castilla y León registra a principios de 2021 su peor cifra desde el año 2013, con tan solo 61.345 afiliados. Una fuerte caída que se produce desde hace algo menos de un año y medio, tras el verano de 2019, cuando se contabilizaron un total de 77.978 afiliados entre autónomos y empleados de régimen general, y que ahora se ha acrecentado con la pandemia por la Covid-19.

Según la información recopilada por el Consejo Económico y Social de Castilla y León (CESCyL), el sector comenzó su recuperación de la anterior crisis económica en 2013. Ese año, la hostelería de Castilla y León contaba con 62.391 afiliados, un número que creció hasta los 77.978 registrados en el verano de 2019, última cifra más alta contabilizada.

Respecto a los autónomos afiliados mensualmente, la cifra ha caído hasta los 20.002 desde el verano de 2014, cuando se contabilizaron más de 24.100 autónomos en el sector hostelero. Asimismo, el número de afiliados en el régimen general ha bajado hasta los 41.376 desde el verano de 2019, cuando se registraron más de 56.200 trabajadores en la hostelería de la Comunidad.