Casa Maracaibo cumple 50 años en Segovia

El establecimiento abrió sus puertas en 1972, situado enfrente de la estación de autobuses y cerca del Acueducto de la ciudad

Casa Silvano-Maracaibo, el establecimiento hostelero que fundaron en Segovia Silvano Hernando Andrés y Angelita Torrego Ramos, celebra sus bodas de oro con sus IX Jornadas de Trufa Melanosporum de Segovia.

Corría el 29 de enero de 1972 cuando abrió el local situado enfrente de la estación de autobuses y muy cerca del Acueducto de Segovia. Angelita al cargo de la cocina, una cocina tradicional segoviana como los judiones, el cochinillo, el pollo de corral o el rabo de vaca; y Silvano atendiendo la barra y dando servicio en el comedor. 

Un establecimiento familiar al que su hijo Óscar le supo dar una dimensión más actualizada de la cocina castellana, sin olvidar nunca sus orígenes.

El chef segoviano se formó en la Escuela de Cocina de El Espinar y en los fogones de Salvador Gallego, y adquirió una nueva perspectiva de la cocina gracias al cocinero leonés Carlos Domínguez Cidón (Vivaldi), con quien compartió experiencias por medio mundo promocionando la gastronomía de Castilla y León.

En 2001 Óscar, junto a su mujer Jessi Pulido Márquez, pasó a regentar el restaurante por el que a lo largo de estas cinco décadas han pasando comensales de todo el mundo en busca de la gastronomía segoviana.

El restaurante cuenta con una bodega de 400 referencias de vinos nacionales e internacionales, donde desde 2007 han empezado a adquirir protagonismo los propios vinos elaborados por Óscar Hernando.

Tras adquirir unas viñas en la Denominación de Origen de Valtiendas -la única DO cien por cien segoviana-, comenzó a confeccionar sus vinos Evole roble, Evole Vivencias y Sin Vivir.

Sinfonía de sabores

Quienes se acerquen hasta Maracaibo hasta final de mes podrán sumergirse en una sinfonía de sabores gracias a la trufa negra segoviana.

El chef Óscar Hernando, junto a su jefa de cocina, Candela de Santos -quien lleva 30 años a su lado- ha preparado un impresionante menú para celebrar estos cincuenta años de servicio ininterrumpido. Tras un caldo de cocido con ravioli de panceta ibérica de Guijuelo con verduras y trufa, se podrá degustar una crema de cebolla del Carracillo con pan crujiente, setas y trufa.

Una parpatana de atún y trufa, y una terrina de ternera braseada y trufa constituyen el núcleo central de la propuesta, que se cerrará con un bizocho, chocolate y helado de trufa. Como aperitivo una cerveza Ámbar de trufa.

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